jueves, 30 de junio de 2011

Pintura y realidad: una visión creyente de la obra de Antonio López.

Hoy ha defendido con brillantez y alcanzando la máxima calificación su Tesis de Máster en Filosofía Iñaki. Ha sido un acto precioso, donde Iñaki ha expuesto con maestría una bella tesis sobre el genial pintor manchego, Antonio López. El título es La pintura de Antonio López: un realismo humanista. Bajo la mano sutil de su director, Alfonso García Marqués, catedrático de metafísica de la Universidad de Murcia, ha desgranado los entresijos de una pintura que todo el mundo valora y que todos creen entender, porque se ofrece con sencillez al público, pero que acoge el misterio de la Creación en la plasticidad de la luz y las formas.
Antonio López se ha convertido en un artista de moda, para su desgracia, porque eso lleva a ser mal comprendido y peor interpretado. El público tiende a quedarse en lo fenoménico de la obra y no es capaz de ir más allá, hasta descubrir el verdadero campo de batalla que son sus cuadros. La retrospectiva que el Thyssen expone hasta septiembre permitirá comprobar al espectador la enorme cantidad de tachaduras, borrones, enmiendos y marcas que hay en sus cuadros. Desde lejos, como el caso de La terraza de Lucio, que podemos contemplar en la imagen, puede percibirse un cuadro casi realista de una parte de Madrid desde una terraza, pero de cerca lo que se ve con manchas y más manchas fruto de treinta años de batalla entre el autor y la obra. Esto es lo que Iñaki nos muestra en su trabajo. En sus propias palabras:

"Existencia y representación, son los dos elementos que extraemos de la reflexión sobre la pintura de López y la mirada que éste ejerce sobre las cosas, y que nos sirven para situar a su pintura como novedad humanizadora de las cosas. De esta lectura humanista de la pintura de López se derivan cuestionamientos tanto de orden ontológico como de orden ético; qué son las cosas que tenemos ante nuestros ojos y cómo las tratamos (abordamos, representamos, en el hecho pictórico). No cabe duda que, en un momento filosófico y crítico como el actual –caracterizado por el crepúsculo de cualquier ontología– extraer una lectura de tipo metafísico a partir de la pintura de Antonio López es una tarea arriesgada. Arriesgada pero a la vez fascinante pues la pintura de López (frente a otras propuestas plásticas pero, sobre todo, frente a otras propuestas teóricas) nos sirve para establecer un puente que nos recuerda que, como seres humanos, formamos parte de un mundo que existe y que, paradójicamente, existe porque lo podemos reconocer perceptivamente como tal. Las imágenes de López nos invitan a dar pie a esa creencia de la realidad lo cual no deja de ser una trascendencia secularizada del mundo fenoménico."

Como dice Iñaki, en López se da una transfiguración del mundo fenoménico en la mirada reconstructiva del autor. No se trata de crear la realidad; tampoco es una mera representación. Es una re-presentación. La realidad está ahí y se nos da, se nos ofrece para que la hagamos nuestra. Ni la inventamos ni la creamos, sólo la asumimos. Pero en su asunción la posibilitamos. Nos hacemos cómplices de la Creación. Este es el punto en el que López, sin querer, se vuelve teólogo. Su obra es una expresión de la acción recreadora del hombre. Una recreación que es a la vez, crear y recrear, es lúdica y trabajada. Se trata de la kénosis del ser que se da en lo fenoménico, como nos dice Iñaki. Esto es la pintura de Antonio López y esta es la visión filosófica que de ella hace Iñaki. Quedamos a la espera de futuras publicaciones y de una conclusión doctoral de este trabajo.

domingo, 26 de junio de 2011

A la espera de un milagro

En los próximos años, no digo décadas sino años, vamos a necesitar que se vuelva a producir el hecho maravilloso que nos cuenta Juan en el capítulo 21 de su Evangelio, cuando Jesús resucitado invitó a sus discípulos a echar las redes otra vez, pero ésta las sacaron llenas, tras toda una noche sin pescar nada. Jesús ayuda a sus discípulos a que su trabajo sea productivo; tras ímprobos intentos nocturnos por obtener algo, al amanecer, cuando ya no es posible pescar pues los peces se hunden en las profundidades, entonces Jesús consigue lo que parece imposible. Una de las consecuencias que pueden extraerse de este pasaje evangélico es que con Jesús el trabajo es productivo, sin él es en vano. Pues bien, algo así tendrá que suceder en los próximos años, según nos cuenta el Panel Internacional sobre el Estado del Océano (IPSO).
Los expertos internacionales, todos de reconocido prestigio y solvencia acreditada, nos dicen que la posibilidad de una extinción masiva de vida en el mar, semejante a las cinco extinciones anteriores, es irreversible, lo único que falta por determinar es el alcance de tal catástrofe: si se perderá un 70% de vida o llegaremos al 96%. Todo va a depender de la intensidad de la agresión cometida. Son tres los factores que inciden en esta situación y que son estudiados con minuciosidad por el investigador del CSIC Sergio Rossi en su completísima obra El planeta azul. Un universo en extinción (Debate 2011). El primer factor es el calentamiento global que lleva a su vez a la acidificación del mar; en segundo lugar la contaminación química producida en buena parte por la agroindustria; en tercer lugar, la masiva sobre pesca. Estos tres factores se unen al aumento alarmante de hipoxia y anoxia en los océanos. Grandes zonas de los mares han visto reducirse sus niveles de oxígeno (hipoxia) hasta niveles que son incompatibles con la existencia de vida animal en ellos. El caso más alarmante es la anoxia (falta total de oxígeno) en lugares que hasta hace una década estaban altamente poblados, como mangles y zonas costeras marítimas.
Esta semana se presenta en Naciones Unidas el Informe y será el momento de ver cómo lo explican los medios de comunicación. Creo que es el momento de dar una alarma internacional urgente, pues los datos nos indican que nuestros océanos están amenazados de muerte y esto afecta al resto del planeta. Hasta ahora sabíamos del aumento del CO2 en la atmósfera y que este estaba provocando la acidificación del océano, pues el agua del océano asume el CO2 y se vuelve más ácida, pero el océano tiene un límite de absorción de CO2, límite al que parece estar llegando. Cuando el océano no pueda absorber más dióxido de carbono, la atmósfera se saturará y la supervivencia de la especie humana tendrá los años contados. Sin embargo, siendo esto preocupante, lo que a los científicos ha provocado más estupor es la rapidez con la que se producen los efectos negativos. Hasta hace un lustro se tenía 2050 como fecha límite para actuar de forma drástica; hoy, esa fecha es 2020 y bajando. Es decir, estamos al borde de la catástrofe. Como ha escrito Leonardo Boff, el capitalismo ha podido adaptarse a todo durante los últimos 150 años, pero ha llegado al límite insuperable de la Naturaleza: el Planeta ha dicho basta. Hemos de ir preparando a los jóvenes para aprender a vivir con esto y que ellos, ya que nosotros somos perros viejos incapaces de aprender trucos nuevos, cambien el mundo. La otra alternativa es esperar un milagro, pero como todo el mundo sabe, los milagros se producen escasas veces, es su definición.

miércoles, 22 de junio de 2011

"Te alimentó con el maná"

Leemos en el libro del Deuteronomio, capítulo 8:

"Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no. Él te afligió haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan, sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres."

El hagiógrafo nos invita a leer nuestra vida desde el Señor y no desde nuestros propios criterios. Nuestros caminos no son sus caminos, nuestras formas de actuar no son las suyas, nuestros análisis no corresponden con los suyos. El pueblo, tras salir de la esclavitud de Egipto, creyó que todo estaba concluido, pero lo cierto es que la libertad no había hecho más que empezar. El camino para ser uno mismo es muy duro: está lleno de sinsabores y peligros, sobre todo de aquellos peligros que nos desviarían de nuestro camino hacia la libertad plena. Encontramos dragones y alacranes, es decir, peligros ocultos en el camino y otros que son demasiado visibles y producen pavor, hasta el punto de hacernos desistir del camino. El autor del texto, bellamente, le recuerda al pueblo, con palabras en la boca de Moisés, que no puede desfallecer, porque Dios es el que guía sus pasos y nunca lo dejará caer. Cuando falte agua la sacará del pedernal y cuando falte pan, de lo imposible.

Algunos erramos al creer que el agua y el pan que Dios nos promete son como los que conocemos y no es así. Hemos de aprender a beber otra agua y a comer otro pan; hemos de rastrear la historia para reconocer el pan que nos ha de alimentar y el agua que aliviará nuestra sed. Puede ser que no bebamos, no por falta de agua, sino por no saber reconocerla. Porque el Señor sabrá sacar pan de las piedras y agua del desierto. Él puede, el problema está en que nosotros sepamos verlo y acogerlo. A veces, la vida se nos nubla y somos incapaces de encontrar el verdadero pan que nos alimenta, el pan del cielo.

Te basta mi fe, le dijo el Señor a Pablo. Con esa fe es con la que nos alimentaremos con los nuevos nutrientes de un nuevo tiempo que está naciendo, un tiempo difícil y donde muchos sufrirán mucho, pero el que persevere se salvará. Toca, otra vez, repetir el camino de Abraham, salir de la tierra asegurada del pasado y avanzar hacia una tierra, prometida pero incierta, donde seremos como las estrellas del cielo o la arena de la playa.

martes, 21 de junio de 2011

Derecho de pataleta

Los políticos, especialmente los que están acostumbrados a representar los intereses de las élites, saben muy bien cómo actuar ante cualquier movimiento ciudadano. Tienen claro que la ciudadanía, el pueblo, es capaz de cambiar cualquier régimen político, pero lo que más les preocupa es que puedan llegar a cambiar el régimen de propiedad, por eso marcan sus "líneas rojas", término que ha sonado esta semana pasada con cierta ansiedad en todos los medios, en el lugar exacta donde se cuestiona la sacrosanta propiedad, la propiedad apropiada por unos cuantos a costa de la inmensa mayoría de la humanidad. El movimiento ciudadano que se está organizando, sea el de Toma la plaza, el 15-M o los grupos de barrios y asociaciones de vecinos, están viendo con meridiana claridad cuál es el juego del sistema imperante de democracia controlada: "os dejamos que protestéis, incluso que rompáis algún que otro escaparate, pero no dejaremos nunca que pongáis en cuestión el régimen de propiedad que nos permite enriquecernos a costa de todos". Por ser conscientes de esto es por lo que los medios de mentir de las élites, prensa, radio y televisión, han lanzado una dura campaña de criminalización de los moviemientos, haciéndose eco de las voces de los representantes del capital. El Molt Honorable President ha dicho que son terroristas y que debe caer sobre ellos el peso de la ley, entiendo que de la ley antiterrorista que es la peor conculcación de los derechos humanos en una democracia. Tras esto, lo que viene es la persecución policial, las detenciones y los interrogatorios bajo presión, eso que siempre se ha llamado tortura, que en las comisarias catalanas saben muy bien hacerlo.
Por el modo de reaccionar del sistema, el movimiento ciudadano va por buen camino, por el camino de cuestionar lo esencial de este modelo de latrocinio en el que vivimos y del que quieren que seamos copartícipes y corresponsables, esa ha sido su estrategia. Para desmovilizar al pueblo se le ha querido integrar en los supuestos beneficios de un sistema de destrucción del planeta y de exclusión social. Si nos portamos bien, nos dejarán participar de la fiesta del consumo y entonces seremos felices, pero si protestamos seremos excluidos. Es más, si disfrutamos de unos mínimos medios de vida es porque nos lo permiten y no tenemos derecho a protestar. Han conseguido generar la mala conciencia en el pueblo sólo porque se dispone de lo esencial para vivir: casa, trabajo, educación, sanidad, ocio y transporte. Han conseguido que muchos perciban un derecho como una dádiva del sistema en el que vive, cuando cualquiera puede entender que es un derecho arrancado de las zarpas de los poderosos, que siguen manejando el pastel. Ahora, de lo que se trata es de acabar con los manejos de las élites, quitarles el pastel y hacer de este mundo un lugar habitable para todos, porque en él hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero nunca habrá bastante para la avaricia de las élites y sus acólitos.

Los movimientos ciudadanos, después de veinte años de neoliberalismo, deben superar el infantilismo de pataleta en el que han sido sumidos, incluso el colaboracionismo, para llegar a una verdadera crítica madura del modelo social imperante. Esa es la verdadera "línea roja" que hay que pasar, no podemos quedarnos en el derecho a pataleta que nos reconocen los políticos, sino que hay que avanzar hacia la deslegitimación de todo el sistema, por los medios que fueren necesarios para acabar con un régimen de violencia estructural y sistemática que condena a la población a un futuro de sumisión y sufrimiento. Como nos enseñó Gandhi, la paz es el camino para llegar a un mundo fraterno, pero hay que idear medidas imginativas que pongan al sistema ante sus contradicciones y permitan a todos ver que el rey está desnudo.

sábado, 18 de junio de 2011

Sobran los motivos

Para estar indignado y pertenecer al grupo de los mismos, sobran los motivos. La lista es inmensa y en este espacio hemos ido desgranando cada mes más de diez motivos para ello. Quiero hoy, víspera de la jornada de manifestación contra el pacto del euro, enumerar, si quiera someramente, los motivos más importantes para seguir en la brecha, a pesar de la campaña en contra que sufre el movimiento. Habría que decir aquello de ladran, luego cabalgamos, porque es evidente que esta movilización ha puesto muy nervioso al establishment político y a los empoderados económicos; a todos aquellos que sienten que la gente se ha hartado de tragar quina y que está dispuesta, a veces con violencia, una violencia en todo caso como respuesta a la Gran Violencia que ejerce el Poder contra ellos, a rebelarse contra toda esta injusticia. Y no es menos importante el hecho de que el Poder siga creando sus mercenarios de la palabra y del logos, ese grupo de filosofadores profesionales que viven a costa de los suplementos dominicales, las columnas semanales, las entrevistas a tiempo y a destiempo y la palabra de urgencia para interpretar la realidad de acuerdo a lo que los mandarines quieren que sea. Estos tales, no me atrevo a llamarles sofistas para no denigrar a aquellos griegos, pueden ser de distinta ralea, pero la más perjudicial es la de los sesudos catedráticos. Con su verbo ágil y enmarañado permiten a los medios de incomunicación convertir la legítima protesta social en vituperio, insulto, calumnia y casi blasfemia de un grupo de desagradecidos incapaces de ver más allá de sus melenas. Retuercen la lógica para convertir la claridad meridiana de los argumentos críticos en juegos lingüísticos de hipocresía, donde todo vale lo mismo y por tanto nada tiene ningún valor real. En España los hay a decenas en los distintos medios, aunque el caso más importante es Peter Sloterdijk, el filosofador de Lubeck, al que le han salido emuladores, malos por supuesto, en la piel de toro. El neonietzscheano aplica la lógica de los Señores y se rebela contra el resentimiento de los inferiores, los pobres y desposeídos. Éstos tales sólo saben exudar odio y rencor contra los ricos y poderosos, a los que impiden disfrutar tranquilamente de su esfuerzo y trabajo. Sloterdijk propuso hace dos años una especie de huelga fiscal, que los ricos se nieguen a seguir manteniendo a un Estado despilfarrador. Según este p(i)ensador la única manera de que los ricos puedan gozar dignamente de su riqueza es que los impuestos, verdadero latrocinio de los pobres, según él, den voluntariamente lo que crean conveniente para el sustento del Estado. Como verá el lector, hay muchos que le siguen por estos pagos, sobre todo alguna lideresa con aires señoriales.

Bueno, por si todavía no está muy claro, va aquí una lista de cosas que realmente suceden, pero que para los medios no son reales o si lo son, no son la causa de una profunda indignación, diría yo que de una santa ira:

  1. Aunque el Presidente del gobierno siga profiriendo falsedades, el rescate bancario le ha costado a España 230.000 millones de euros, el 23% del PIB y por tanto un tercio de nuestra deuda pública.
  2. Por mucho que lo digamos la gente no lo cree: las principales empresas españolas ganaron el pasado año un 14% más que el anterior, su récord histórico, mientras disminuían las plantillas y recortaban los salarios.
  3. Es más difícil de explicar, pero el año pasado, los súper ricos españoles sumaron un 30% más de riqueza a su ya inmensa fortuna, de modo que el 90% de la riqueza total española está en manos del 1% de la población.
  4. Todos los analistas está de acuerdo en que la liberalización total del sector financiero es causa próxima de la situación de crisis económica, sin embargo, nada se ha modificado en ese sector.
  5. Por el contrario, todas las reformas han caído del otro lado, del lado que no ha sido sino paciente de la situación: recorte del 10% de las pensiones; reforma del mercado laboral para reducir los derechos y aumentar la precariedad; disminución de la cobertura social de las clases pobres.
  6. Se ha recurrido a lo público para salvar a lo privado, pero ahora se privatiza lo público como medio de debilitar los futuros intentos por reconducir la situación. Se regala a las empresas privadas lo que ha costado muchos años convertir en rentable y se socializan las pérdidas ocasionadas por la mala gestión y la avaricia.
  7. La educación y la sanidad han entrado en la órbita de la gestión privada, pero con los fondos públicos: el paraíso del capitalista. Por un lado se tiene la demanda asegurada y por otro se controla la oferta, la ocasión perfecta para la ineficiencia de la que supuestamente se huye.
Hay muchos más motivos, sobran diría yo, que cada cual añada el suyo...


*En la imagen el interfecto p(i)ensador.

miércoles, 15 de junio de 2011

Diputados im-putados

El código penal, en el artículo 28.b, tipifica el delito de "colaboración necesaria" en la comisión de un delito. Se define allí de la siguiente manera:

b) Los que cooperan a su ejecución con un acto sin el cual no se habría efectuado.

Y en el artículo 451 se tipifica el "encubrimiento" como sigue:

Será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años el que, con conocimiento de la comisión de un delito y sin haber intervenido en el mismo como autor o cómplice, interviniere con posterioridad a su ejecución, de alguno de los modos siguientes:

Auxiliando a los autores o cómplices para que se beneficien del provecho, producto o precio del delito, sin ánimo de lucro propio.

Ocultando, alterando o inutilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento...."


Es decir, que el código penal tipifica tanto la cooperación en la comisión de un delito como el encubrimiento. Falta por ver qué tipo de delito cometió ayer el Congreso de los Diputados al negarse a hacer públicos los nombres de más de 600 españoles que han defraudado a la hacienda pública y nos han robado a todos llevándose su dinero a Suiza y negándose de todas las formas posibles a regularizar su situación. Estos supuestos ciudadanos han sido requeridos para hacer lo que todos hacemos, que es colaborar al sostenimiento del Estado en el que vivimos, y se han negado en redondo. ¿Cuál es el motivo que impide que todos conozcamos sus nombres? Seguro que es algún motivo relacionado con la protección del honor o con la presunción de inocencia. Pero ni lo uno ni lo otro puede ser aquí aplicado. Estos 659 defraudadores a lo grande han sido cogidos con los millones en el país helvético y se niegan a hacer lo que deben, por tanto son culpables y carecen de la más mínima vergüenza. Lo justo sería cobrarse la deuda con todos los bienes al alcance en España e incluso embargar, como hacen los bancos, todos los bienes en cualquier lugar.

No alcanzo a comprender cuáles son los motivos que llevan a los grupos mayoritarios y a los nacionalistas a negarse a dar el nombre de estos delincuentes, porque son delincuentes quienes en estos tiempos tan duros tienen miles de millones de euros, ganados aquí, fuera de España y sin haber contribuido al sostenimiento del Estado que les da la nacionalidad y la protección. Me preocupa pensar que sus señorías están encubriendo a delincuentes o, incluso, que han colaborado con algunos de ellos en la comisión del delito. Aún así, me gustaría que nuestros representantes democráticos elaboraran una ley para que quien no quiere ser solidario con sus compatriotas pierda la nacionalidad, se le niegue la asistencia jurídica en cualquier lugar del mundo, sean excluidos de los servicios de asistencia sanitaria o de la protección policial. En fin, que se haga con ellos lo mismo que ellos han hecho con los demás: ignorarlos. Ya que tienen en Suiza su dinero, que pidan a Suiza lo que necesiten.

A mi modo de ver es muy grave lo que ha sucedido y sigue sucediendo. Un día sí y otro también, los diputados aprueban medidas de recorte de la protección de los ciudadanos españoles, mientras que encubren a aquellos que se han beneficiado de la permisividad del modelo económico con los caraduras. Con una mano votan recortes sociales y con la otra tapan los trapicheos. Es la última de las muchas que hemos vivido. Sería bueno que todos recuerden que estos mismos diputados que hoy se niegan a publicitar los nombres de los defraudadores, hace tres meses desestimaban la iniciativa de algún grupo político para que los hipotecados pagaran la deuda con la entrega de la casa. Estos mismos diputados, el años pasado, se pusieron de acuerdo para hacer una reforma laboral que convierte el trabajo en semiesclavitud, mientras aprobaban la eliminación del impuesto del patrimonio. Sigue habiendo motivos para la indignación y para que los di-putados pasen a ser im-putados.

lunes, 13 de junio de 2011

La industria de la Muerte crea empleo

Conocimos esta semana pasada los datos que el Departamento de Estado americano hacía públicos sobre el aumento de la venta de armas en 2011. El país mayor productor del mundo va a vender este año un 45% más que el anterior, que ya fue record histórico. Un 45% más y aún así se nota un cierto tono pesimista porque su industria no es capaz de abastecer el mercado mundial de armas. Los pedidos superan a las ventas en dos a uno y se ven superados por tal cantidad de necesidades armamentísticas mundiales. Una de las armas más solicitadas y para la que existe una lista de esperar de varios años son los drones o aviones no tripulados. Poseen la virtualidad estas armas de ser invisibles a los radares, silenciosos y muy efectivos. Equipados con sensores varios, cámaras de alta resolución y potentes armas de última generación, son capaces de detectar posibles amanazas y neutralizarlas sin ningún riesgo para las tropas propias. Un dron es capaz de lazar un pequeño misil con una precisión tal que lo convierte en el arma más mortífera y deseada por todos los ejércitos. Es cierto que su uso se ha perfeccionado en Afganistán y Pakistán, donde se han afinado sus posibilidades hasta conseguir reducir al 10% los daños colaterales. Las últimas informaciones reflejan una disminución de víctimas no deseadas en el norte de Afganistán, apenas han muerto unas decenas de niños en los últimos meses, cuando la media eran 15 muertos por ataque.

La industria militar estadounidense va viento en popa. Sus empresas aumentan sus beneficios a la par que su cotización en bolsa se dispara. Un ejemplo de ello es Lockheed Martin, la responsable de los misiles Tomahawk, que aumentó su cotización en bolsa un 50% tras conocerse la intervención el Libia. La empresa andaba un poco alicaída después de varios años almacenando estos misiles sin saber dónde colocarlos, pero el destino ayuda a los fuertes y les recompensa con una buena guerra. A día de hoy ha vaciado sus reservas de misiles y no deja de aumentar los contratos en Flint, ciudad donde tiene su base se operaciones. La industria de la guerra produce empleo y genera miles de millones de euros para los que han sabido aprovechar la oportunidad. Aunque siempre se corre el riesgo de que la paz venga a enturbiar el futuro, por ello se toman las medidas para que nunca falten motivos para el conflicto. Como hemos visto, desde que llegó el negro de corazón blanco a la Casa Blanca, las zonas inestables y de conflicto en el mundo han aumentado más aún que durante los ocho nefastos años de presidencia de malahierba (traducción de Bush). Esto ha provocado que la economía de USA sea más dependiente hoy de la industria de la muerte que nunca. Si durante décadas la economía del mayor país capitalista dependía en un 20% de la guerra, hoy depende de un 50%, entre industrias auxiliares, movimientos financieros especulativos, materias primas relacionadas con la producción de armas y la investigación avanzada de sistema de vigilancia y protección. Es decir, que el principal país del mundo tiene una dependencia patológica de la guerra, su supervivencia depende ella. Naomi Klein, en su magnífico libro sobre el capitalismo del desastre lo explica de forma precisa: la economía estadounidense está enferma y lo único que puede hacer es aumentar el mal en el mundo. Como el adicto que busca su dosis, no parará hasta conseguir la próxima, a costa de lo que sea, incluso su supervivencia.

Lo más preocupante de los datos que hemos conocido no es que se han vendido un 45% más de armas, sino que hay el doble de pedidos de los que se pueden servir. Si esto es así, y la fuente es el propio implicado, podemos esperar para los próximos años un aumento significativo de la conflictividad mundial. Zonas que creíamos pacíficas empezarán a vivir pequeños conflictos que, convenientemente espoleados, acabarán en conflictos abiertos. Basta una mirada somera por el mapa del mundo para predecir con cierta facilidad y sin riesgo a equivocarnos: Madagascar es un buen candidato, debido a la codicia de sus tierras y a la inestabilidad introducida en su gobierno por las multinacionales; el África subsaharina, donde los recursos del subsuelo se hacen cada vez más necesarios para la voracidad global y los conflictos aún no han eclosionado del todo; la zona andina, donde se encuentra el mayor acuífero mundial y las mayores reservas de gas, está siendo permedado por la Quinta flota estadounidense. Incluso Europa, donde el terrorismo financiero puede llevarnos a las puertas de un conflicto armado. Todos los países son potenciales consumidores de armas y ninguna buena empresa deja pasar una oportunidad de negocio. El caballo de la Muerte galopa con fuerza por el mundo, ha sido soltado y se le ha dado el poder de hacer el Mal durante un tiempo. Pero, gracias a Dios, el tiempo será limitado, de lo contrario todos pereceremos.

sábado, 11 de junio de 2011

Salir de Occidente

El éxodo es la categoría esencial del cristianismo desde sus mismas raíces hebreas. Una vivencia exodal es la clave para entender el ser cristiano. No somos de este mundo, no pertenecemos a un mundo de injusticia, prevaricación y muerte sistemática de las mayorías silenciosas, es decir, no pertenecemos ni al pecado ni a Satanás, dicho en los términos de la tradición neotestamentaria. Como saben los lectores del blog, en modo alguno el rechazo del mundo es una apuesta por una realidad ultramundana o extramundana que plenificaría ésta realidad y por tanto la devaluaría. Eso es lo que cierto cristianismo platognóstico ha ido imponiendo en la conciencia colectiva de Occidente y el peor de los males que ha sufrido la Tradición liberadora del Éxodo. No, de lo que se trata es de vivir la fe en Jesús como la continuación de la historia de redención que se inició en la historia bíblica que nos cuenta el libro del Éxodo y que continúa a lo largo de los 1200 años que llegan a Nazaret y prosigue en los 2000 años que proyectan Nazaret en la historia de la humanidad; aunque en realidad comenzó con la voluntad divina de crear un lugar para la experiencia del Amor y la Misericordia, el Universo, un lugar donde darse plenamente y encontrarse en Lo Otro de Sí. Dios ha querido que todo esto sea para entregarse hasta el extremo.

La historia de la humanidad es la historia de una relación constante que ha sido interferida por el pecado, es decir, por la avaricia, egoísmo e injusticia que los hombres son capaces, como libres que son, de producir en tal medida que puede poner en riesgo la Creación de Dios. Ante este pecado, la única opción es el éxodo, la salida: salida del solipsismo egolátrico del hombre que se encierra en sí mismo sin abrirse a los demás; salida de las estructuras sociales y culturales que privilegian el odio y la barbarie; y salida de los sistemas políticos y económicos que organizan el expolio de la mayoría de la humanidad en beneficio de unos pocos. Este éxodo comienza en uno de los primeros imperios, el egipcio, cuando los esclavos deciden salir de allí y buscar un lugar distinto, donde vivir la Justicia. Continúa con la lucha contra el mayor imperio antiguo, el romano, donde los cristianos son perseguidos por ser una alternativa absoluta al orden del mundo. Prosigue hoy en todos aquellos grupos, cristianos o no, que eligen el camino de buscar una realidad alternativa donde vivir el Amor, realidad sólo posible lejos del orden cultural de Occidente y que el cristianismo debe saber abandonar lo antes posible. De lo contrario, es muy posible que empecemos a formar parte de este mundo, del pecado del mundo, del orden de Satanás. Lamento profundamente que esto sea así. Amo demasiado mi Tradición para consentir que se una al orden criminal del mundo, y haré todo lo que esté en mi pluma para evitarlo. Pero si al final no lo logro, será preciso pasar al acto y salir de Occidente por mi cuenta.

Creo que es el mismo Espíritu el que nos está empujando a este nuevo éxodo que debemos comenzar. En Pentecostés, los discípulos y discípulas reunidos, experimentaron la unidad fundamental de la humanidad. Todos se entendían hablando cada uno su propio idioma, sin imposiciones, sin dogmas, sin fundamentalismos; fue el Espíritu Santo el que lo hizo posible, fue la obra del Amor de Dios la que llevó a los hombres a entenderse más allá de las ideologías, las culturas, las circunstancias y el propio pecado. Dios nos empuja hacia la salida del orden criminal que asesina conscientemente a la mayoría de la humanidad y al propio planeta. El Espíritu nos alienta y nos fecunda para ello. Dejemos que la obra del Amor siga produciéndose entre los cristianos para ser sal en medio de las luchas de hoy; luz que marque el camino de liberación; fuego que prenda en el mundo y arda toda la tierra con el Amor de Dios.

*En la imagen Bartolomé de las Casas, uno de los que vieron claro el camino del éxodo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Un cristianismo más allá de Grecia

Existe, dentro de la tradición neotestamentaria una vertiente polémica con el mundo griego y su pensamiento filosófico representada por Pablo. En la primera carta a los díscolos cristianos de Corinto les deja claro que el cristianismo es una locura (μωρια) visto desde la perspectiva griega. Al logos griego opone el logos cristiano: el logos de la cruz (ο λογος ο του σταυρου) 1 Co 1, 18, que es locura para el pensamiento de este mundo (griego), pero fuerza para la salvación de los cristianos. Desde este logos de la cruz o logos crucificado es posible realizar una hermenéutica de Dios que sea fiel a la tradición. Sobre la cruz, el Verbo eterno del Padre calló, su silencio es la exégesis posible de la manifestación económica divina.

Un cambio semántico importante dentro del desplazamiento cultural que supuso la helenización de la fe es el que se produce en el término «Hijo de Dios». En el Nuevo Testamento, este término se implanta dentro de la tradición bíblica y se entiende inserto en la historia de la salvación, donde Dios entra en relación con los hombres por medio de su enviado. Pero en la reflexión helenizada entra en una especulación sobre generaciones divinas que escapa a la salvación histórica, situándola en una nueva soteriología celeste, no encarnada y dualista.

Estas consideraciones sobre el desplazamiento cultural y semántico de las verdades salvíficas del cristianismo neotestamentario, tendrán su canonización en Nicea en el año 325. Nicea supone una re-escritura del relato evangélico, desde este momento el Evangelio queda desplazado, es fuente de la fe pero ya no regla de la fe. Es decir, la concepción de Dios hecho hombre se antepone al relato evangélico, la hermenéutica griega antecede al relato semítico. Lo que podía originar una variedad de lecturas ha quedado sujetado a una sola interpretación hegemónica. Al proceso histórico de nacimiento-vida-muerte-resurrección, se le antepone el relato metafísico de la generación divina preexistente. Esta inculturación, siendo muy legítima, ha creado un problema: el riesgo de la absolutización. De esta manera se produce la tendencia a una lectura de la salvación en Cristo solamente desde la divinidad, rompiendo la tensión que aparece en el NT y que vivía la Iglesia entre divinidad y humanidad. Después de Nicea se corrió el riesgo de romper la tensión entre las posibles lecturas, haciendo difícil otra lectura alternativa más pegada a la historia efectiva de la salvación reflejada en el Nuevo Testamento.

Mantener el relato evangélico es el mejor medio para preservar al cristianismo de la gnosis. Mientras ésta se enzarza en problemáticas metafísicas sobre la preexistencia y la generación divina, el relato evangélico se asienta fuertemente en su contexto histórico y social, fijando la salvación a la realidad encarnada y material sin negar su vertiente espiritual. La explicación de Dios no puede ser meramente conceptual sino personal, histórica y concreta: Jesús, el Cristo. Él es el contenido concreto del concepto que explica a Dios. Por esto, el lenguaje filosófico es necesario como mero instrumento, mas no como explicación acabada de la realidad divina. El instrumental metafísico deberá estar al servicio de la conceptualización soteriológica. De otra forma, será difícil no confundir la fe con la ideología, en este caso la helénica-occidental.

*En la imagen el emperador Constantino, hábil atrayéndose a los cristianos.

domingo, 5 de junio de 2011

La Bestia seguía allí

Decíamos en el último post que hace falta un milagro para poder vivir el próximo año, un milagro que se viene produciendo los últimos treinta años y al que nos hemos acostumbrado, tanto que nos parece normal lo que no es más que la excepción a la norma. De producirse las condiciones normales, este sería el último año. Son muchos los datos que hemos aportado en este blog los dos años que llevamos escribiendo, y todos ellos apuntan en la misma dirección: nos queda poco tiempo para poder virar el rumbo de una nave que se dirige en medio de un mar proceloso hacia la Escila de la destrucción medioambiental y la Caribdis de la superpoblación. Entre los datos que hemos aportado, concretamente el 24 de abril de 2009, como puede leerse pinchando en este enlace, está la realidad de lo que sucede en Somalia con los llamados piratas, esos que secuestran nuestros barcos de pesca y piden un rescate por ellos. Advertíamos allí que la realidad de Somalia es muy compleja y que desde hace muchos años, la situación de guerra provocada por los intereses occidentales está degradando hasta extremos inimaginables la vida en la zona. Sabemos bien que durante más de una década se utilizaron sus aguas como cementerio clandestino de residuo altamente tóxicos. Todo se confirmó cuando el tsunami de 2004 sacó de las profundidades los enormes barriles que contenían la muerte encapsulada y ahora liberada.

Lo que ahora podemos aportar es el excelente documental que La noche temática emitió este sábado. Como siempre, La 2 nos trae un poco de verdad en medio de tanta basura televisiva. El documental Toxic Somalia, nos muestra la investigación que un equipo de televisión del Canal Arte francoalemán, ha realizado sobre la situación de este desgraciado país. El documento certifica todos los extremos que conocíamos: que han sido los intereses de las potencias occidentales los que estaban detrás; que la guerra es el medio de mantener un país sin ley para poder mejor controlar sus recursos y hacer cuanto interese; que todos han obtenido su tajada, empezando por Italia que utilizó sus costas como vertedero de residuos, residuos que hubiera costado 100 dólares la tonelada su procesado y que sólo costó 2,60 dólares arrojarlos al mar. También se ha beneficiado España, con su flota pesquera sacando todo lo que puede del mar y los principales productores de armas, que mantienen un mercado fijo de venta de armas.

Las consecuencias de todo esto las sufren, como siempre, el pueblo, la gente pobre y sencilla que ve cómo sus hijos nacen con deformaciones congénitas que le provocan enormes sufrimientos y una muerte segura, sin ningún medio de ayuda. También los jóvenes, lanzados a la piratería y la guerra como único medio de vida. Y, cómo no, el medio natural, devastado por tanta guerra, rapiña y avaricia. Todo para mayor beneficio de la industria contaminante, que ahorra grandes inversiones en reciclaje y tratamientos, de los grupos de inversión, que aseguran sus beneficios y de los países occidentales que mantienen su hegemonía en la zona.

Recomiendo el visionado del documental para comprobar que todo esto está sucediendo y que nos es un mal sueño, una pesadilla de la que podemos despertar en cualquier momento. Quizás, como en el cuento de Monterroso, cuando despertó, la Bestia seguía allí.

jueves, 2 de junio de 2011

El año que vendrá

Acaba de escribir Santiago Alba Rico que bajo el capitalismo las cosas más naturales ocurren por milagro. Hace falta un milagro en el capitalismo para que las frutas maduren, los amantes encuentren una cama limpia y libre, para que los ladrones no sean recompensados y para que a los trabajadores no les amputen los brazos; para que las semillas germinen, para que los mares den peces y para que el aire sea respirable. Bajo el capitalismo, la naturaleza ha sido privatizada, las relaciones amorosas individualizadas y el ser humano atomizado. Bajo este capitalismo, la filosofía se llama Belén Esteban, la política Rafael Correa y la democracia el ejercicio del voto cada cuatro años; pero, de la misma manera que un coito cada cuatro años no es una vida sexual, un voto cada cuatro años no es democracia.

Si el año próximo será algo factible también depende de un milagro. Es imposible saber a ciencia cierta que podamos vivir el próximo año, porque todo depende de que las condiciones necesarias para la existencia se vuelvan a producir casi ex novo el próximo año. Basta con echar la vista atrás tres años para comprobar que las condiciones de vida en el planeta han empeorado de forma trágica. Casi sin darnos cuenta hemos contemplado un Fukushima, la especulación con los alimentos, Libia, Somalia, Costa de Marfil, El Congo, Honduras, Haití, Chad, Pakistán, Bahréin, Qatar, Arabia Saudí, Yemen, Sudán, y algunos más que faltan a la lista. En tres años hemos vivido más desajustes de las estruturas sociales y naturales que en los últimos treinta. Es como si se hubiera multiplicado por diez la velocidad de descomposición de este mundo, del capitalismo. Todo se acelera y corre, sin frenos, hacia ninguna parte. Por eso, el año próximo es una quimera más. Como en las multinacionales, sólo vale la cuenta de resultados de este año. Todo está en función de las ganancias de ahora, de hoy, mañana no existe. Como decía Manos Unidas, su mañana es, pero hoy no existe para los pobres. Los pobres viven en un estado de excepción constante bajo el capitalismo, como advirtiera W. Benjamin.

El año próximo es un milagro más de los tiempos que corren. Si lo vemos será para nuestra desgracia, porque no sabemos qué más nos depara el devenir hacia la nada del régimen imperante. Ojalá que cada Cristo baje de su cruz, como cantaba Dalla en uno de esos temas que han marcado mi juventud; ojalá que las mentiras de la televisión de mañana sean como las de la televisión que canta Dalla:

Ma la televisione ha detto che il nuovo anno
porterà una trasformazione
e tutti quanti stiamo già aspettando
sarà tre volte Natale e festa tutto il giorno,
ogni Cristo scenderà dalla croce
anche gli uccelli faranno ritorno.

Ci sarà da mangiare e luce tutto l'anno,
anche i muti potranno parlare
mentre i sordi già lo fanno.

Ojalá que veamos estas cosas, no en sueños sino en nuestra experiencia. Hemos pedido lo imposible, que los milagros nos dejen vivir la realidad.





Dejo el tema de Lucio Dalla, L'anno che verrà, con letra traducida aquí.

*Para Dani, porque lo vivido nunca es perdido.


miércoles, 1 de junio de 2011

Un planeta con freno y marcha atrás

Se hace evidente, para quien quiera abrir los ojos y mirar sin las anteojeras ideológicas del modelo imperante, que este planeta necesita urgentemente que tiremos del freno de emergencia y que pronto empecemos a circular en la dirección opuesta a la que hemos estado avanzando sin sentido y a toda velocidad hacia el abismo de la destrucción física de los medios de vida de la humanidad. Los datos no dejan de confirmarlo de forma pertinaz, como la famosa sequía franquista, y sistemática, como la aparición del Espíritu en la filosofía hegeliana. Ayer mismo, la Agencia Internacional de la Energía nos amenazaba con la cifra de emisiones de CO2 del año 2010: 30 gigatoneladas. Esta cantidad es un 5% superior a la de 2008, tras el breve receso de 2009. Esto indica que la manida crisis no ha supuesto una disminución de las emisiones contaminantes, pues el uso masivo de energías fósiles, un 40% de carbón, un 36% de petróleo y el resto de gas, no deja de incrementarse por momentos, sin que se vea en el horizonte un verdadero interés por su reducción. Es más, el paulatino incremento en el uso de energías limpias no ha impedido, sino todo lo contrario, el aumento imparable de las energías fósiles. Las energías alternativas están siendo utilizadas para cubrir el expediente ecológico, o bien, como complemento de las energías tradicionales. Si se cumpliera la teoría que nos machacan a diario, el incremento de los parques eólicos y solares debería tener el efecto de disminuir la utilización de petróleo o carbón, sin embargo, lo que sucede es lo contrario. El petróleo y el carbón aumentan su consumo y el gasto energético total aumenta.

A este ritmo, la fecha que el Panel Intergumental para el Cambio Climático da como límite para tomar medidas eficaces de reducción de las emisiones contaminantes, 2020, se antoja imposible de cumplir, toda vez que en este año en el que estamos deberíamos reducir un 15% las emisiones sobre 2007 y lo que estamos haciendo es aumentar en un 10%. Con estos datos, de forma totalmente realista, la Agencia Internacional de la Energía, ha dicho que será imposible evitar el aumento de 2ºC a final de siglo. Es más, lo seguro es que superaremos los 3ºC en 2050 y eso es catastrófico. Aunque lo más catastrófico sería que la alternativa, ya dejada de lado por algunos, de la energía nuclear se impusiera como modelo energético futuro. Ya hemos visto las consecuencias que la imprevisión y la disminución de inversión en seguridad ha tenido en Japón. La semana pasada reconocía la empresa propietaria de Fukushima que al día siguiente del tsunami ya se había fundido el núcleo de tres reactores, no de uno. Hoy nos dicen que creen poder controlar la temperatura y que evitarán lo peor: que se funda la vasija del reactor y el magma nuclear se filtre hacia el subsuelo. Pero, a estas alturas quién los cree.

Debemos tirar del freno de emergencia y dar marcha atrás. Es necesario que pongamos nuestras mentes a pensar rápidamente y reduzcamos de forma drástica nuestro nivel de consumo. Habría que establecer un sistema de cartillas de racionamiento para los productos básicos y para la energía y distribuir así lo que es escaso en el planeta. Hay que poner en práctica la filosofía del decrecimiento y todas las medidas ecológicas que el movimiento ecologista ha estado siempre impulsando. Ya no hay tiempo para dilaciones, hemos llegado a la era de las consecuencias y sólo podemos tomar medidas de emergencia.
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