martes, 30 de marzo de 2010

Qué hay detrás de Nestlé

Hay un vídeo que ha elaborado Greenpeace y que Nestlé está intentando por todos los medios evitar que la gente lo vea. Se trata de algo así como lo que pedíamos en este blog hace unos meses, una especie de gran pantalla que nos muestre la realidad que hay detrás de cada producto. El vídeo puede verse en youtube en el enlace que ofrezco y dura muy poco, pero es muy expresivo. Algo así es lo que explico a mis alumnos: si cada vez que mordemos un chocolate Nestlé se derritiera un nuestra boca la sangre de tantos niños que son explotados en las plantaciones, probablemente nos lo pensaríamos dos veces antes de comprar. Es duro, pero es real. Nestlé mata y lo hace impunemente mientras nos miente con sus grandes campañas publicitarias. Su cuenta de resultados no para de crecer y el sufrimiento de tantos millones de seres humanos y del planeta es proporcinal a sus beneficios. Si detrás de cada estante del super hubiera una pantalla donde nos presentaran el proceso de producción de lo que vamos a adquirir, podríamos decirdir libremente si queremos colaborar con la extinción de las selvas ecuatoriales o con la explotación infantil, tal como se hace hoy no podemos elegir y nos obligan a ser cómplices de un genocio sistemático de la población infantil del planeta.


Lo que Greenpeace denuncia: la tala indiscriminada de selva ecuatorial para la producción de aceite de palma y la subsiguiente pérdida del hábitat del orangután, no es más que la punta del iceberg de la destrucción organizada del planeta en vistas a la creación de riqueza para algunos. Detrás de esta imagen tenemos las siete octavas partes restantes que no se muestran al público en general por ningún medio y que son las que realmente nos están llevando a la catástrofe más brutal. Me pregunto hasta cuándo vamos a aguantar esto, hasta qué punto somos capaces de soportar antes de modificar nuestros patrones de conducta. Por qué las grandes corporaciones son capaces de seguir depredando el medio natural y nosotros de seguirles el juego con la estúpida excusa de que sus productos son mejores. Es hora de empezar a cambiar esto, de lo contrario nos veremos ante situaciones de difícil manejo, tanto a nivel personal como colectivo.

Bien podría decirse que detrás de Nestlé estás tú... y yo... y todos... todos somos responsables de que estos asesinos sigan haciendo de las suyas. Es muy sencillo: ¡No colaboréis con el mal!

domingo, 28 de marzo de 2010

La "Encarnación" de la teología

Hay quien piensa que existen las casualidades, yo no formo parte de ese coro que se niega a pensar más allá de los datos brutos. Como Borges, pienso que toda casualidad no es sino una cita, una cita con la historia personal o colectiva, una cita al fin con Dios. Saber asumir esta realidad es parte del proceso de maduración personal, como lo reflejan las tradiciones orientales y los místicos de todos los tiempos. Entre los cristianos han sido precisamente aquellos que más han sufrido los que han vivido esta realidad de forma más lúcida. Me vienen a la memoria los casos de Edith Stein, Etty Hillesun, Dietrich Bonhöffer, Romero... Todos estos y muchos otros, han sabido asumir su vida como un desarrollo de Dios mismo, haciendo válida la expresión del estudiado Schillebeeckx: los hombres son relato de Dios.

Pues bien, con fecha 25 de Marzo de 2010, la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), agencia estatal encargada de verificar y aprobar los nuevos planes de estudio que se adaptan al proceso de Bolonia, emitió el informe positivo sobre la acreditación del primer Máster Universitario en Teología por una universidad pública, en este caso la Universidad de Murcia. Dicho Máster será impartido por el Instituto Teológico de Murcia (Franciscanos), pero forma parte del elenco de Másteres de la Universidad de Murcia en la rama de Artes y Humanidades. Este hecho puede calificarse de histórico, pues hace historia. Los que saben de esto conocen que fuera del ámbito germánico, los estudios de teología están separados del resto de estudios y no forman parte del currículo habitual de estudios superiores. Con este paso que audazmente ha dado la Universidad de Murcia, la Teología vuelve a estar allí donde siempre estuvo antes del proceso secularizador, en el centro del saber humano y de la investigación académica. La Teología vuelve allí donde nunca hubo de desaparecer. Bien es cierto que las culpas están repartidas, aunque la Iglesia tuvo mucha parte de responsabilidad de que la Teología abandonara el ámbito civil universitario. El miedo a las ideas y a la confrontación con el saber le llevaron a cerrarse. Por ello no es menos importante que sea una Orden religiosa como la franciscana la que, con su esfuerzo y buen hacer, vuelva a introducir la Teología en el ámbito civil. A partir del curso próximo impartiremos este Máster en el Instituto Teológico, con la intención de recibir alumnos que hayan cursados los Grados de Artes y Humanidades y quieran tener una formación amplia y variada. Muchos se sorprenderán cuando vean el programa del Máster, porque siguen instalados en una percepción estrecha y periclitada de lo que ellos denominan "catolicismo". La Teología es hoy una de las ramas del saber que más avances está realizando en todos los campos, sea en el diálogo con la filosofía, sea en la relación con otras culturas, o bien en el apasionante mundo de la ciencia.

La Teología necesita, para cumplir plenamente su misión, encarnarse hasta las últimas consecuencias, como hizo el Verbo, y encarnarse supone estar allí donde se construye el mundo, de modo que este se parezca cada vez más al Reino de Dios. La fecha con la que ANECA firma la verificación, la Iglesia celebra la Encarnación del Verbo. Todos los que hemos tenido que ver con este Máster vivimos esta "casualidad" como una cita histórica con la humanidad y con Dios mismo.

sábado, 27 de marzo de 2010

1200 millones de desgarros

No nos queda más remedio que seguir insistiendo en dar los ominosos datos que no paran de crecer sobre el hambre en el mundo. Hace bien poco hubimos de referir en este blog que la principal consecuencia de la crisis ha sido el aumento de la cantidad de seres humanos que sufren el flagelo del hambre. Si entre 2007 y 2008, los dos primeros años de la crisis, el número de hambrientos había pasado de 850 millones a 1020, en el año que ha terminado, 2009, el número ha crecido hasta llegar a los 1200 millones de famélicos, hijos de Dios. Este dato, que ahora confirma la propia ONU, nos lo habíamos recelado en aquel post donde informamos del anterior aumento. Ya decíamos que con ser grave que 1020 millones de seres humanos pasen hambre, lo más grave aún es que el número de desnutridos había alcanzado los 2000 millones y que estos pronto pasarían a engrosar las listas de hambrientos. Hoy no son mejores los datos en este terreno y aunque el número de hambrientos ha aumentado, también lo ha hecho el de desnutridos y subalimentados. Barruntamos futuros aumentos del hambre en el mundo, aumentos que serán casi a nivel exponencial, porque cada año que pasa aumentan las causas que provocan el hambre, la principal de ellas es la riqueza obscena de unos pocos.

Hay que saber que a la par que aumenta el número de hambrientos también lo hace la producción de alimentos y el número de ricos. No se trata de una paradoja, como los bienintencionados economistas liberales refieren, sino de una realidad estructural del sistema económico capitalista. Éste tiene una tendencia suicida hacia la creación de capital a costa de todo lo que se ponga por medio. La reproducción ampliada exige que cada vez se cree más riqueza y que esta se concentre en manos de menos poseedores. De esta manera se ha impulsado la producción de alimentos como nunca antes. Hemos referido el caso de multinacionales que están acaparando las tierras fértiles de África para hacerlas producir al máximo y llevarse los alimentos a los países enriquecidos con fines alimentarios y para la producción de combustibles. Mientras, un número mayor de africanos pasan a engordar las listas del hambre, lo único que África engorda.

Por otro lado, según informa la revista Forbes, el número de multimillonarios ha crecido en 2009 y su riqueza también lo ha hecho un 40 % de media. No hace falta saber de matemáticas para comprender que esa riqueza es consecuencia de un orden económico que, como reflejo bifronte, produce pobreza, miseria y hambre en el mundo. Este orden económico, criminal y, en último término, suicida, ha iniciado una huida hacia no se sabe dónde, que provoca la circulación más rápida de los capitales de todo tipo y la concentración de la riqueza en escasísimas manos. Como se puede colegir con facilidad, la pobreza es consecuencia de la riqueza, porque ambas están en relación dialéctica. Como suelo explicar cuando grupos solidarios me invitan a hablarles, no se trata de luchar contra la pobreza, eso ni siquiera es cristiano, se trata de luchar contra la riqueza. Si acabamos con el orden criminal que provoca hambre en la misma proporción que acapara la riqueza, habremos dado un gran paso hacia un mundo realmente humano.

jueves, 25 de marzo de 2010

Así creyeron matar a Romero

Se han cumplido los treinta años del asesinato-martirio de Monseñor Romero y poco a poco sale a la luz la verdad que todos conocíamos desde el principio. Porque nada hay oculto que no se sepa alguna vez, ninguna mentira puede durar eternamente y los criminales acaban confesando sus actos. Así ha sido en el caso de Romero. Uno de los implicados en el caso ha confesado quién decidió su muerte, cómo se organizó y quién lo ejecutó. Puede leerse todo en elfaro.net. El ex capitán Álvaro Saravia implica al ex presidente Molina y al general D'Aubuisson, es decir, confirma lo que todos sabíamos. Por su parte, Saravia ha descendido al infierno más profundo de El Salvador, aquel infierno que Romero quería redimir y que los militares ayudaron a crear con las políticas antisubersivas dirigidas desde Estados Unidos. El lugar donde ahora vive, refugiado de sus propios compañeros de crimen, refleja la misma situación que produjo la conversión de Romero. Romero abrió los ojos al mundo de injusticia en que estaba sumido su país y los abrió a la luz del Evangelio de Jesús de Nazaret. Esta luz le llevó a encabezar una lucha por la justicia que acabaría con su ejecución por parte de las fuerzas armadas que representaban a los ricos y potentados del país.

Allí donde ahora vive el ex capitán Saravia pueden verse situaciones como las que refiere el periodista que lo ha entrevista. La descripción descarnada de la infame y lacerante realidad no deja lugar a dudas sobre lo poco que hemos avanzado en estos tres decenios tras el martirio:

"Una niña de cinco años se acurruca para defecar en el monte. El microcosmos que se apoderó hace tiempo de su sistema digestivo desecha los alimentos en forma de una diarrea verde, apestosa. No ha terminado cuando ya algunas moscas comienzan a invadir la escena. Al acecho, un perro espera a que la niña termine para alimentarse de esa plasta verde. Esta es la cadena alimenticia de la miseria. Aquí no se desperdicia nada. Solo las moscas tienen la nutrición adecuada. Enormes y ruidosas, se aparean para después desovar en la espalda de las vacas, de los perros, de los niños. A los pocos días, la picadita se va abultando y adquiere vida propia. Es un tórsalo que comienza a moverse solo en la espalda de la vaca, del perro, del niño. Y pica, pica, pica con desesperación hasta que duele de tanto rasparse la espalda. Son gusanos que solo salen a pedazos, exprimiéndolos como una espinilla gigante, morada".

Romero sigue vivo en el pueblo donde él mismo dijo que resucitaría, pero también sigue viva la necesidad de lucha contra un orden criminal del mundo que condena a la muerte a millones de seres humanos, muchos de ellos niños, mientras de forma obscena pasean sus riquezas los que han organizado el latrocinio mundial. Esta situación es modificable si el mundo se organizara con criterio humanos y no mediante una tupida red de corrupción moral consentida para lograr el enriquecimiento de unos pocos. Necesitamos muchos Romeros que estén dispuestos a llegar al final de su compromiso. Espero que nunca nos falten, pero mucho me temo que el modelo globalizado postmoderno de sociedad ha sabido desactivar el principio esperanza y cerrar el paso a la utopía. Creyeron que mataban a Romero, pero sólo sembraron más Romeros por todo el mundo, especialmente en América.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Una visita de ultratumba

No hace muchos días publicaba Martín Gelabert un post sobre unas voces del más allá. En él se refería a ciertas declaraciones de un exorcista que decía mantener regulares conversaciones con el demonio, con la Virgen o el mismo Cristo. Yo no he tenido tamaña experiencia, pero quiero compartir con los asiduos lectores de este blog otra que puede resultar interesante. Seguramente todo se deba a una pequeña confusión de la tecnología, pero hace tres días, el geolocalizador de visitas que tengo instalado en el blog me señalaba una visita proveniente de Los Ángeles, California. Al acceder en el mapa, con una resolución magnífica, pude observar para sorpresa mía que la conexión procedía de un cementerio que está en el casco urbano de la ciudad, el National Cementery of LA. Aproximándome más aún pude diferenciar una de las lápidas del recinto. Hay que decir que el cementerio es el típico americano, con lápidas en el suelo y de gran extensión. Pues bien, me quedé con las ganas de haber leído la inscripción de la lápida, más que nada por conocer el nombre de tan ilustre lector del blog, porque he tenido muchas visitas, pero nunca una desde una lápida. Si el extraño inquilino lee el blog me gustaría que dejara algún comentario y de paso nos resolviera algunas dudas escatológicas que rondan aún por los pagos teológicos sin resolver. Sería bueno saber si tiene sentido hablar de una escatología de doble fase, si lo que viene tras la muerte es pervivencia del alma o hay algún tipo de corporeidad, si se trata de un estado de soledad orante o se parece más al botellón... y algunas cuestiones más que ahora no se me ocurren.

Por cierto, el geolocalizador también me dio información sobre una serie de visitas procedentes de Mountain View en Califronia, exactamente de Naval Air Station, Moffett Field. Si los inquilinos de aquel lugar leen esto, ruego se pongan en contacto conmigo. Me gustaría poder charlar con tan asiduos visitantes del blog. A ver qué inquilinos contestan antes, si los de la base naval y aérea del ejército americano o el de la lápida innominada.

martes, 23 de marzo de 2010

El corazón de las tinieblas


Ha vuelto a suceder y van ya no sé cuantas veces que esto acontece. Vivimos en la sociedad del espectáculo, como analizara Debord, y en ella sólo existe lo que está en los medios. Hasta tal punto es así que una pura falsedad se puede convertir en hecho social simplemente si los medios de comunicación se empeñan en ello. Ejemplo claro son las “bromas” que algunos medios de comunicación gastan a personas normales que, aprovechando un viaje en taxi y en connivencia con algún comunicador radiofónico, emiten alguna noticia increíble y el pobre usuario del taxi se traga completamente el bulo, hasta que le informan que es una broma y todos se ríen. Pero la cosa no es de risa, es para preocuparse porque demuestra que si los medios de comunicación quieren que creamos algo, lo conseguirán. Es cuestión de ser perseverantes y nada más.

sábado, 20 de marzo de 2010

La hora de los canallas

Según los datos que la propia Inditex ha publicado, Amancio Ortega se confirmará como el español más rico y el séptimo europeo en el ranking de mayores poseedores de riqueza mundial. La empresa que fundara este gallego ha publicado una cuenta de resultados impresionante y el fundador de la marca se embolsará este año nada más que 450 millones de eurillos para él solito. Esto quiere decir que Amancio se posiciona firmemente entre los más ricos del mundo hoy en día, es decir, que hoy está 450 millones de euros más lejos del Reino de Dios que ayer.

Algunos dirán que lo ha obtenido con su esfuerzo, inteligencia y algo de gracia natural y, por qué no, divina. De esta guisa postulan todos los adalides del capitalismo financiero en que vivimos, hijos todos ellos del calvinismo más puro y de la miopía moral más absoluta. Todos estos no comprenden cómo se obtiene esa riqueza, pero lo peor es que no cabe en sus enjutas sienes que este hombre tenga algún tipo de obligación para con sus semejantes, dado que dispone de tal cantidad de recursos para "hacer el bien". No, es suyo y se lo ha ganado, nos dirán fríamente mientras apartan malos pensamientos de su costal cargado de imágenes de niños famélicos. El problema no está en repartir, aunque no dudo que estaría bien que lo hiciera, sino en el modo de obtención de esa riqueza.

Las marcas que enriquecen a Inditex (Zara, Massimo Dutti, Stradivarius, Pull&Bear, Bershka, Kiddy´s, Oysho) tienen un modus operandi similar. En España, donde los sueldos y las condiciones de producción son caras, disponen de pocos empleados, todos ellos dedicados a la elaboración de las líneas de las marcas, el marketing y la gestión. El grueso de la gente que trabaja para Inditex vive en países subdesarrollados y ni siquiera forma parte de la empresa. Son trabajadores de empresas que contratan con Inditex. Es curioso que la legislación española no sea capaz de encontrar relación laboral entre un asiático que trabaja para una empresa contratista de Inditex y la casa matriz. Aquellas empresas disponen de tecnología, patrones y medios de trabajo procurados por Inditex, trabajan casi en exclusiva para esta empresa y dependen en todo de ella para vivir, pero no tienen ninguna relación legal con ella, nada más que los contratos puntuales para la elaboración de una tanda de prendas. Lo que hace, por ejemplo, Zara es establecer una subasta entre el grupo de empresas que trabajan para ella. La mecánica es más o menos así: Zara necesita una partida de pantalones de tales características para tal fecha y los ofrece por un precio. La oferta, vía internet, se hace a todas las plantas productoras, la que lo coge al menor precio se queda con el trabajo. En muchas ocasiones, los dueños de aquellas fábricas en países pobres obligan a sus propios trabajadores a las condiciones para poder obtener un beneficio. Muchos de estos "trabajadores en la sombra" de Inditex realizan jornadas de más de 10 horas diarias, siete días a la semana, todos los días del año. Lo habitual es trabajar más de 70 horas a la semana sin ningún tipo de derechos sociales o laborales. Esta diferencia es la que permite que Inditex venda "buenas" prendas a un precio inmejorable. El beneficio es máximo, como se ve por la cuenta de resultados.

Aquí se da el caso de externalización de costes. Inditex gana mucho precisamente porque no paga lo que debe: no paga un salario justo a los obreros; no paga indemnizaciones; no corre con los gastos medioambientales; no gasta nada en seguridad social ni en pensiones ni en impuestos. Todos esos "ahorros" forman la parte del precio de un producto que no se ha pagado. Si un pantalón de Zara nos cuesta 35 euros a nosotros es porque los países pobres han pagado otros tantos como pérdidas en beneficios sociales y ecológicos. Por este motivo, comprar productos Inditex es hacerse cómplice con la rapiña constante que el señor Ortega ejerce con sus empresas. Somos cómplices y culpables de un latrocinio constante y de la muerte de la infancia, porque son muchos los niños que trabajan para fábricas de productos Inditex, de los países empobrecidos. La hora de los canallas ha empezado.

jueves, 18 de marzo de 2010

... el último

Cada vez se hace más claro para el que quiera verlo que Europa se ha lanzado a una suicida carrera por destruir el modelo social que lleva su nombre, basado principalmente en cierta justicia distributiva que compensa las lacerantes injusticias del modelo económico liberal. Lo que costó una guerra y muchas luchas sociales conseguir, se está liquidando en unos pocos meses y además se está haciendo con el consentimiento tácito de todos. Esto que llaman crisis está sirviendo para desmontar, no sólo los mecanismos del estado de bienestar, sino el pensamiento solidario que subyace a él. Ahora resulta que lo correcto es bajar los salarios, porque hay crisis; recortar la asistencia sanitaria, porque hay crisis; reducir el gasto social, porque hay crisis; socavar derechos laborales, porque hay crisis; elevar los impuestos a todos, es decir, principalmente a los que menos pueden, porque hay crisis.
Lo más grave de esto es que ha desaparecido del discurso mediático cuáles son las verdaderas causas de la crisis. Y sí, lo habéis acertado: son los bancos, el sector financiero. No son las empresas productivas, ni los salarios, ni los pensionistas, ni los pacientes, ni los excluidos sociales. Pero sí serán estos los que paguen el pato, mientras los otros siguen repartiéndose sus suculentos beneficios. Sería necesario hacer una especie de análisis psiquiátrico masivo para llegar a comprender cómo hemos sido capaces de aceptar que las finanzas mundiales hayan creado un agujero de más de 8 billones de dólares, que este sea cubierto con el dinero de todos, que aquellos se queden con el dinero y que nosotros paguemos la deuda. Y para más escarnio, ahora se utilice esa misma deuda contraída por los estados para rellenar el agujero negro del sector financiero, como ariete para destruir la poca justicia que quedaba en Europa. Vemos cómo con la excusa de la deuda se desmantela lo último del sector público europeo, se reducen los salarios en un proceso deflacionista que acabará con la productividad y con los beneficios sociales, y se llega a una loca carrera por ver quién reduce más sus costes laborales para competir con el resto de Europa. Pero es imposible ser competitivos si todos reducimos los salarios, como ha indicado el Nobel de economía Paul Krugman. Es como si en un grupo se compitiera por adelgazar, al final acabarían muriendo todos.

En la imagen que acompaña este post podemos ver el "anillo de fuego" de la deuda. Como se comprueba, los países que tienen todas las papeletas para la quiebra son Japón en primer lugar, Italia y Grecia después, y seguidamente USA y UK. España seguiría a Irlanda. Entonces hay que preguntarse el motivo de que sea Grecia el país por donde empiecen los tiburones financieros su carnicería. El motivo es que todavía tiene un suculento sector público al que saquear, como también lo tiene España e Italia. Japón no dispone de ese sector y por eso se ha quedado fuera del festín, de momento, pero si algún país ha de quebrar el primero, ese será Japón. Si USA no quiebra es sencillamente porque dispone de la máquina de imprimir billetes verdes.

Estamos ante un panorama que bien podría calificarse de neurótico y ante una sociedad que atrapada por el miedo. El grito es "sálvese quien pueda", mientras todos se suben al bote salvavidas, pero el bote salvavidas está agujereado y pronto hará aguas. En fin que ... el último.

martes, 16 de marzo de 2010

Otro planeta es imposible

El eslogan que vienen esgrimiendo los altermundialistas es que "otro mundo es posible" y yo añado que es más bien imprescindible, porque este ya huele bastante mal. Deberíamos ser capaces de establecer otro tipo de relaciones entre los seres humanos y entre estos y el propio planeta. Pero he aquí que "otro planeta es imposible", no podemos esperar encontrar otro planeta que nos permita seguir viviendo al ritmo de consumo y destrucción que llevamos en este. Sin embargo, esto es lo que está pidiendo el lobby del carbón, que es como se conoce al conglomerado de empresas responsables de la contaminación en nuestro planeta. Han lanzado una campaña para desprestigiar la teoría del cambio climático antropogénico, y a fe que lo están consiguiendo en buena parte de los que se informan mediante los medios de comunicación que controlan, que son muchos. Pero es evidente que esta campaña no puede cambiar la realidad, sólo la percepción de la misma.
Además de propagar la falacia negadora del cambio climático, han lanzado una campaña para convencernos de que es posible modificar las negadas consecuencias del calentamiento global, mediante el uso de tenologías de última generación que permitirán continuar viviendo en este planeta sin modificar en nada el sistema económico y social en que vivimos. Como bien dijo la ministra de Ciencia y Tecnología, la ciencia viene al rescate de la humanidad. Pero con truco: viene al rescate de la parte de humanidad que despilfarra sin cesar. Quieren inyectar nanopartículas azufradas en la atmósfera con el fin de conseguir un enfriamiento "natural" del planeta. Con tal fin han comenzado a pedir las autorizaciones correspondientes y esperan no tener ningún problema.

Mucho me temo que estemos jugando a aprendices de brujo y que si llevamos a cabo experimentos como este no seremos capaces luego de hacer frente a las múltiples consecuencias, como podrían ser la modificación de la acidez del agua de los océanos cuando el azufre acabe diluyéndose en ellos. Está claro que los que llevan las riendas de este mundo quieren que nos busquemos otro planeta, porque este parece que no va a durar mucho como sigamos así. Ya decían hace un par de años que para 2050 haría falta otro planeta o sobrarían 4.500 de los 9.000 millones que se prevén para entonces. De momento, dado que no parece viable la primera opción, gana enteros la segunda y se lo han tomado muy en serio. Estaremos atentos por si los astroradares descubren un planeta como el nuestro en el radio de unos pocos años luz.

domingo, 14 de marzo de 2010

Homo Sacer

El prolífico y profundo pensador italiano, Giorgio Agamben, recoge en varios de sus libros una figura del derecho romano primitivo, el homo sacer, y lo convierte en metáfora de la sociedad globalizada postmoderna en que vivimos. En el derecho romano, el homo sacer era aquel que podía ser asesinado sin posibilidad de inculpar al asesino, precisamente porque había sido separado de lo que se entiende por humanidad. Se le podía matar precisamente por haber sido declarado no sacrificable. Según Agamben esta es la situación de los millones de seres humanos que en las sociedades opulentas han sido declarados no ciudadanos, al negárseles la posesión de una documentación que les permita integrarse con el resto de los seres humanos. El homo sacer, es todo aquel que no puede hacer valer una posición jurídica y moral ante los demás. Pueden ser los extranjeros, pero también los detenidos en guerras no-existentes, como en Irak, Afganistán o Pakistán; también pueden serlo aquellos que la ley ha excluido de los derechos civiles mediante legislaciones antiterroristas a los que durante un periodo de cinco días se les niega su ser miembros de una comunidad humana. Con el devenir de la sociedad globalizada estamos asistiendo a la ampliación del concepto y ya no se trata de individuos concretos sino de formas de actuar o de pensar las que te pueden identificar como un homo sacer. De este modo puede llegar a serlo desde un actor que se manifiesta con libertad, hasta un juez que se atreve a juzgar a los detentadores del poder; desde un docente que corrompe las mentes de los jóvenes, hasta un periodista que saca a la luz la corrupción del poder. Hasta ahora, estos casos de ampliación del caso típico de homo sacer, no conllevan la muerte física del sujeto, pero será cuestión de tiempo, en esa comunidad que viene (Agamben), que existan los mecanismos para poder hacerlos desaparecer sin que eso implique algún tipo de castigo, antes bien será signo de patriotismo acabar con tan indeseable ralea.

La figura del homo sacer, del insacrificable pero matable, está detrás del sacerdocio levítico que plantea el Antiguo Testamento. El sacerdocio implicaba separación tanto para la santificación del pueblo como para la expiación del pecado del pueblo, de ahí que la ira divina pudiera tomarlo como chivo expiatorio. Esto es lo que está detrás de las palabras de la carta a los Hebreos que saca a Jesús de esa línea del sacerdocio y lo coloca en la de Melquisedec. El sacerdocio de Jesús es muy distinto del que la tradición ha marcado. Dios no quiere la repetición constante de sacrificios con el fin de mantener un orden natural y social absolutamente dependiente de la violencia. Con Jesús acaban los sacrificios y acaba la necesidad de seguir matando para expiar el pecado. En la muerte de Jesús ha muerto la necesidad de la muerte para relacionarse con Dios y para vivir una sociedad protegida de la violencia. Jesús asume su muerte como destrucción de la violencia y como reconciliación entre los hombres.

El sacerdocio cristiano tiene un valor precisamente en estos términos. La figura del sacerdote nos recuerda constantemente en nuestras comunidades que la violencia ha sido excluida de las relaciones entre Dios y los hombres; que Dios no necesita de nuestro sufrimiento para perdonarnos; que los sacrificios de todo tipo han perdido cualquier valor redentor; que el mal es fruto de nuestras acciones; que el pecado reside en la ruptura del orden del amor; que la justificación está dada de una vez para siempre y el hombre es libre para amar. La figura del sacerdote debería cumplir esta función si el sacerdocio está en la línea de Jesús, pero he aquí que el sacerdocio que Jesús nos dejó es un sacerdocio comunitario. Es toda la comunidad eclesial la que es sacerdotal y por ello es signo del amor redentor sin límites de Dios en el mundo. Lo es o lo debería ser.

jueves, 11 de marzo de 2010

Viejas preguntas, nuevas respuestas.

El viejo Epicuro lanzó la máxima diatriba contra el pensamiento simple, del que él mismo formaba parte, que reducía el ser de Dios a los atributos que los hombres, más por precariedad del pensamiento que por otra cosa, atribuimos a Dios, a saber: omnipotencia, omnisciencia y benevolencia. Su famosa aporía, que quiere decir falta de poro por donde ver la salida de un problema, no es otra cosa que la evidencia de la radical impotencia del pensamiento humano para alcanzar a comprender la realidad en sí misma. Las viejas preguntas de Epicuro, como las llama Lactancio, están recogidas en una de las obras de éste dedicadas al pensamiento sobre los dioses: De ira dei, Sobre la ira de Dios, y ponen el
acento en los dos atributos clásicos que endosamos en la divinidad, como si fuesen estos atributos su propio ser. En latín suena así:

«Deus aut vult tollere mala et non potest, aut potest et non vult, aut neque vult neque potest, aut et vult et potest. Si vult et non potest, inbecillus est, quod in deum non cadit; si potest et non vult, invidius, quod aeque alienum est a deo; si neque vult neque potest, et invidius et inbecillus est ideoque nec deus; si et vult et potest, quod solum deo convenit, unde ergo sunt mala aut cur illa non tollit?».

Las posibilidades están muy limitadas y Epicuro saca las consecuencias: o bien Dios quiere evitar el mal y no puede, o bien puede y no quiere. Si lo primero no es todopoderoso, si lo segundo no quiere el bien. Si ni puede ni quiere, entonces no es Dios; pero si puede y quiere, entonces hay que explicar de dónde viene el mal o porqué Dios no lo evita.
El argumento es imposible de rebatir si jugamos en su campo. Este, como todos los nudos gordianos, es imposible de desatar, hay que cortarlo. Por eso, mi respuesta es negar la mayor: Dios no es eso que decimos que es. Si Dios fuera eso que decimos que es, entonces nuestro pensamiento sobre Dios atraparía a Dios mismo, lo cual es una contradicción. Cuando hacemos definiciones, creamos cárceles, tanto para la realidad como para el pensamiento. El viejo Epicuro tenía razón, dentro de su razón, por eso hay que salir fuera para resolver el problema.

Dios no es eso, pero en concreto no es omnipotente, o bien lo es en un sentido radicalmente diferente al que nosotros creemos: Dios es omnipotente hasta el punto de negar su omnipotencia. Dios, en su omnipotencia, se ha negado a sí mismo ser omnipotente, con el fin de que pueda existir algo más allá de él mismo. Si Dios lo pudiera todo en sí mismo, nada podría haber fuera de Él, sino Él mismo. Para crear, Dios hubo de renunciar a sí mismo. A esto le llamamos kénosis.
Pero, para crear seres libres como los hombres, Dios hubo de renunciar a otro de los atributos que le hemos endosado arbitrariamente: la omnisciencia. Si Dios sabe todo, o como dice Agustín, si en Dios ver es prever, entonces el hombre no es libre ya que debe hacer lo que hace porque Dios sabe que lo hará. El hombre es libre sí y sólo sí Dios no sabe lo que sucederá. Esta es la segunda kénosis divina: la renuncia voluntaria al control absoluto de la voluntad y del futuro. Esta apertura temporal que deja espacio a la utopía y a lo definitivo, viene a ser el lugar apropiado de Dios, precisamente aquel en el que Él mismo se ha negado. Dios mantiene su presencia en la ausencia de sus atributos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Mata al Buddha de inmediato

Nirvana, la última pesadilla, es el último libro que la editorial Kairós ha publicado del maestro zen Osho. Aunque el personaje fue muy controvertido en vida, sus reflexiones son muy interesantes. Lo que más impacta de su pensamiento es la síntesis con occidente de toda la tradición budista, y lo bien que detecta los problemas platognósticos de la tradición occidental, tan marcada como está por el dualismo en su propio ser. Diríamos que el idealismo de ribetes racionalistas está marcado, casi inscrito, en los genes de nuestra cultura.
El capítulo quinto del libro se intitula Matar al Buddha, y está todo él dedicado a la crítica de la Metafísica, así con mayúsculas. Porque en cierto budismo la tradición metafísica ha infectado a la propia visión del Buddha y por tanto de lo que en el budismo se entiende por salvación: el Nirvana. En su crítica, curiosamente, coincide con Hume: el ser humano se encuentra desvalido ante el mundo y genera un tipo de pensamiento que le permita protegerse de esa realidad, ese pensamiento es la Metafísica y se sustancia en la palabra Dios. Con esta estructura, el hombre cree saber, cree conocer, cree dominar, pero en realidad es dominado por una pura tontería, dice Osho. Ahora bien, aunque tontería, la Metafísica tiene mucha historia y para algo ha de servir. Sirve para ayudar al hombre a ser consciente de su estado de indigencia y nada más. Una vez que el hombre llega al estado de madurez, deja de necesitar la Metafísica y empieza realmente a ser él mismo. La Metafísica en occidente podría ser considerada el ayo que ha llevado como de la mano al hombre hasta su estado de madurez, pero una vez que ha llegado debe abandonarla. La razón es bien sencilla, si no abandonamos la Metafísica nos quedamos en un estadio infantil.

Los maestros zen dicen: "si te encuentras con el Buddha, mátalo de inmedito", porque te podrías apegar a él y tú no crecerías. También podríamos decir, si te encuentras con la Metafísica, mátala de inmediato, no vaya a ser que te quedes apegada a ella. Y cada cual que se aplique esto a su propio dios, que lo mate de inmediato.


Haiku del filósofo cristiano

Pies raudos
que el corazón instigan
al amor encarnado

lunes, 8 de marzo de 2010

Con temor y temblor

Con temor y temblor empezaba el 9 de marzo de 2009 la andadura de este blog. Con temor ante el nuevo reto que me había planteado a mí mismo, aunque casi impuesto por las circunstancias; con temblor por suponer una apuesta arriesgada siendo malos tiempos para la lírica. Con temor y temblor como escribiera Kierkegaard, ante una decisión que hará irrevocable el futuro y me separara del hijo de la carne, de la seguridad del anonimato y de la sombra del poder. Fueron muchas las dudas que me planteaba, pero era aún mayor la ilusión por poder compartir en directo y en abierto mis pensamientos, intuiciones, sensaciones, miedos y algunas cobardías en un mundo en quiebra como seguidor de Jesús de Nazaret en la Iglesia.
Una de las muchas razones que me empujaban como jauría de mastines que persigue una liebre, era poder expresar libremente cuanto me pareciera oportuno sobre cualquier tema, sin censuras, y especialmente sin autocensura, que es la principal asesina del pensamiento honesto. Afirmo que no he callado nada que creía importante, aunque a veces he tenido que moderar el lenguaje, tan enemigo como soy de las dobleces lingüísticas. Pero confieso que moderar el lenguaje también me ha enseñado a apreciar los claroscuros de la realidad. Soy muy consciente del tiempo en que vivimos y sé que necesitamos decisiones radicales personales, pero también sé que hay que ser astutos como serpientes en medio de un mundo oscurecido por la injusticia que oculta la mentira. El peligro es dejar de ser sencillos como palomas y que nuestro no sea un sí y viceversa. Ahí es donde no quiero llegar y estoy dispuesto a pagar el precio que sea menester. Siempre pienso en el Maestro y en su capacidad de lucha contra las autoridades de Jerusalén que nos muestra Marcos. De día acudía a destruir el templo y las estructuras de poder, pero de noche salía de la ciudad y se marchaba con los suyos a lugar seguro. No era un temerario, sino muy cauto. Pero llegado el momento supo estar a la altura del acontecimiento definitivo, haciendo de su muerte el destino de todo aquel que quiera luchar por un mundo como Dios manda.


En este año tengo que agradecer a todos los lectores y comentaristas, sus aportaciones a este espacio. Estoy seguro que sin ellos sería menos llevadera la tarea. En ocasiones me han dado mucho ánimo para seguir. Pero el primer agradecimiento es a Martín Gelabert y a Juan Ignacio de la Fuente. Los dos son los más asiduos lectores de este blog. Martín enriquece de forma impagable el blog con sus constantes comentarios y es cierto que también me da ánimo para seguir en la brecha. Su blog es fuente constante de inspiración. Iñaki, está siempre al quite. Cada vez que detecta un error me envía un correo. Es un corrector de lujo, al que sólo la amistad mutua le puede recompensar su esfuerzo.
Un agradecimiento especial merecen esos lectores que con sus comentarios críticos me ayudan a perfilar mejor la expresión e incluso las ideas. Especialmente Desiderio, al que no conozco en persona pero sé que es seguidor de Gelabert. Agradezco la finura de sus críticas y la exquisitez de la propuesta, aunque no comparta la mayoría de mis postulados. Es claro que la inteligencia de la fe exige posturas diferentes.
El último agradecimiento es para tantos alumnos que siguen este espacio y con comentarios en el blog o en clase, me hacen ver lo acertado de la existencia de un recurso como este. Ellos forma parte de los más de 22.000 visitas que llevamos en este año, de los 4.000 usuarios que han accedido a él y de los más de 400 mensuales recurrentes. A todos gracias en la seguridad de que haré todo lo posible por seguir en esta misma línea.

sábado, 6 de marzo de 2010

El enano jorobado

Andaba últimamente un poco alicaído con la cuestión del mesianismo cristiano y me ha llegado, como el hijo pródigo, el texto de José Antonio Zamora en el último número de Iglesia Viva. El artículo lleva un título muy ajustado a mis preocupaciones actuales: "Mesianismo y escatología: la resurrección política de Pablo". El artículo-regalo de Zamora no tiene desperdicio y viene a poner un poco de orden filosófico y político en el año paulino que tantas aberraciones nos ha dejado en el campo teológico. Sus preocupaciones coinciden con las mías casi punto por punto, y los autores que le sirven de apoyo y acicate forman el trasfondo de mi pensamiento. Una frase de Zizek puede ayudarnos a entender lo que digo, porque cuando un ateo declarado es capaz de escribir que "el auténtico legado cristiano es demasiado precioso para dejarlo en manos de fundamentalistas perturbados", entonces es que algo va muy mal en el cristianismo y en el mundo. En el cristianismo porque otros perciben lo que nosotros no somos capaces ni de oler; en el mundo, porque hace tiempo que perdió el horizonte salvífico que la vena escatológica cristiana había insuflado en él.
El llorado Walter Benjamin tenía una experiencia semejante en los años previos a su suicidio provocado. Perseguido en España por los esbirros nazis, prefirió elegir la muerte antes que se la impusieran. Entre los papeles que dejó había un texto que ha traído cola desde entonces en el campo de la teología lúcida. El texto lleva el nombre genérico de Sobre el concepto de historia y recoge una reflexión sobre la necesidad de recuperar de las garras de una teología exangüe, tanto cristiana como judía, el concepto mesiánico de la historia y el acontecimiento como oposición frontal a la ontología del ser griega que fundamenta todos los imperialismos de la historia. En aquel texto nos refiere la historia de un autómata jugador de ajedrez que siempre vencía a sus contrincantes. El muñeco, vestido a la turca, parecía mover las piezas él mismo, pero en realidad, mediante un ingeniosos juego de espejos, bajo la mesa, se ocultaba un enano jorobado que movía mediante hilos invisibles los brazos del autómata. Según Benjamin, el autómata es el materialismo histórico y el enano jorobado la teología. Ambos deben hacer una especie de pacto tácito con el fin de salvar lo salvable del mundo. Pero tan importante como es este pacto para el mundo, lo es para la teología porque de lo contrario queda fuera de juego en el mundo y se convierte en un instrumento de legitimación del orden criminal del mundo. Como dice Zamora con absoluta precisión "cuando se condena la teología a un fuera de juego político, se construye una religión de sustitución tan alienante como la ideología religiosa". Esto es lo que viene sucediendo desde hace unos decenios, tras la eclosión de los sesenta. La teología ha olvidado su núcleo transformador y revolucionario: la resurrección de los muertos, que nos aboca a una visión mesiánica de lo real y a la expectativa escatológica.

Pablo vivió esta fe de forma radical, inaugurando una teología política subversiva del orden imperial romano y eterno. Frente a la apoteosis helenística del nomos (ley), Pablo propone el crucifiacado por ese mismo nomos imperial. La ley es negada radicalmente como estructura de poder del orden político y la sabiduría de este mundo (la metafísica griega) es sustituida por otro logos, el logos de la cruz. Frente a la ontología griega se propone el acontecimiento mesiánico de la resurrección. No hay ya ser sino hacer; no hay ley natural, sino libertad radical para postular el acto de afirmación de las víctimas de este mundo frente a todos los victimarios. En Pablo, y con él las primeras comunidades perseguidas, el acontecimiento del Mesías representa la ruptura con el orden ontológico del mundo imperial romano.
No puedo sino dar las gracias a José Antonio Zamora por venir a iluminar mis noches oscuras en el quehacer teológico y a darme ánimos para seguir en la brecha de hacer posible lo imposible como única política realista. Los que vivimos del crucificado somos pesimistas por naturaleza, por eso estamos cargados con la esperanza de la resurrección, no como un milagro sino como la posibilidad de la imposibilidad suma. Sólo si lo imposible puede ser pensado, será llevado al acto máximo y allí, en el momento definitivo, tendrá sentido. Ahora bien, éste es el momento difinitivo, no hay otro. El mundo pasará, mis palabras no pasarán.

*La fotografía es de Walter Benjamin. Puede sentirse en ella la apertura pesimista ante el fin definitivo.

jueves, 4 de marzo de 2010

La basura diaria

La basura diaria/ que de los hombres queda/ sobre mis sentimientos/ y mis sentidos pesa.

Así escribía el murciano de Orihuela, Miguel Hernández, en su dolorido Cancionero y Romancero de ausencias. Cuando se ha visto cara a cara a la muerte en los ojos como hormigueros de un hijo; cuando se ha contemplado la ruindad de los hombres al acecho en las sombras; cuando se ha clavado hasta el tuétanos el olor de la traición, el ser humano se vuelve más lúcido, los acontecimientos diarios cobran una luz de gas que los eleva a epítomes ontológicos. El que ha sufrido y confiesa haber vivido, sea en sí o por medio de las palabras ensangrentadas de los que le precedieron, es consciente de los hechos tétricos en que nos vemos envueltos a diario, de esa basura que pesa como mil toneladas de miedo sobre los hombros de los que amamos la verdad. Caminamos sobre rastrojos de difuntos y sin consuelo nos arrastramos a dentelladas frías y calientes para desenterrar la justicia y besarle la noble calavera.

Casi un siglo después de los abominables hechos que llevaron al poeta a la muerte, seguimos sin levantar la bandera de la verdad, oculta como está tras el estrépito de una tormenta de hachas y piedras estridentes que levantan los dueños de este mundo contra toda verdad, misericordia y justicia. La basura diaria de los medios de comunicación inunda nuestros sentidos y pesa como mercurio boreal en las opiniones de los justos. Ya no quedan en pie los que otrora proclamaran la verdad por las azoteas; mastines adiestrados ladran su rencor por las esquinas de la Justicia y un coro de grillos canta a la luna mientras el honor de los humildes cae abatido a las cinco de la tarde de cualquier telediario.

Es el pecado el que acecha; es la mentira la que está presta a ceñir los lomos; es la injusticia la que se abate sobre los campos de almendras espumosas de enero. Por eso hemos de escarbar la tierra con los dientes, partir la tierra parte a parte, a dentelladas secas y calientes, hasta desamordazar el espíritu de lo humano que yace sepultado tras las riadas del consumo secular de miles de inanes sentimientos. Aprendamos del azahar de Murcia y de la palmera de Elche, que para seguir la vida bajan sobre la muerte. ¡Resistamos! es la consigna, porque el amor no es perpetuo en nadie. Pero dilo tú, Miguel:

El odio aguarda un instante

dentro del carbón más hondo.

Rojo es el odio y nutrido.

El amor, pálido y solo.

Cansado de odiar, te amo.

Cansado de amar, te odio.

[…]

Amor: aleja mi ser

de sus primeros escombros,

y edificándome, dicta

una verdad como un soplo.

Después del amor, la tierra.

Después de la tierra, todo.

martes, 2 de marzo de 2010

Burbuja sobre burbuja

Cuando empezó la fase final de la crisis del modelo de desarrollo (por utilizar los eufemismos al uso) capitalista, allá por el lejano 2008, no creí ni por un momento que se podrían generar nuevas burbujas financieras que pudieran aplazar el ineluctable final de este sistema corrupto de vida que el genio de Kafka definió como "un estado del mundo y del alma". Han sido al menos tres las burbujas generadas desde los noventa: la burbuja de las puntocom, la burbuja bursátil y la burbuja de la construcción. Esta última ha tenido dos momentos, el primero entre el año 2000 y el 2004 de pura especulación urbanística, desde el 2004 hasta el 2007 de especulación con los productos derivados, los famosos vehículos estructurados de crédito y demás artilugios financieros que sólo servían para que la ingente deuda se sustentara a sí misma. Cuando esta última burbuja explotó, llegaron los multibillonarios rescates financieros. Cerca de 8 billones de dólares de dinero público en todo el mundo se inyectaron en las entidades financieras para evitar el colapso del sistema. Era dinero que no existía con lo que tuvo que emitirse deuda, deuda que sirvió para sanear los balances de las entidades y que generaron a su vez la crisis de los estados en la que estamos envueltos, como es el caso de Grecia.
Pues bien, ahora nos vemos en la última burbuja financiera, la burbuja de la deuda. Creo que esta sí que debe ser la última porque ahora sí que no se me ocurre otra posibilidad de generar más dinero de la nada, pero el capitalismo se distingue por ser capaz de renacer de sus cenizas. Esta última burbuja se ha construido a base del endeudamiento de los estados para salvar a los bancos, pero lo verdaderamente gracioso es que esos mismos bancos han utilizado el dinero que se les dio para prestarlo a los estados. De esta manera resulta que la deuda privada se ha transformado en pública y que los estados se han vendido a los intereses financieros. Según el GEAB 42, a partir de ahora los estados entrarán en un quiebra sistemática. La abultada deuda de USA y Reino Unido no podrá ser sostenida y tendrán que recortar de tal manera el estado que apenas será una sombra de sí mismo.
Ahora les toca a las economías desarrolladas. Como los buitres financieros ya no pueden exprimir más a los pobres, deberán recortar las condiciones de vida de los habitantes de los países enriquecidos. Hemos de prepararnos para la sarta de mentiras que se van a esgrimir para recortar los derechos sociales. Se nos dirá que la crisis, que los mercados internacionales, que la competitividad, etc., etc., pero la realidad es que el salvamento del sistema financiero nos ha puesto la soga al cuello, ahora se trata de saltar y quedar colgados.
Lo he dicho muchas veces en este blog: hay que salir del sistema y avanzar hacia modelos económicos diferentes en los que la economía esté al servicio de los seres humanos y no de un grupo de chacales hambrientos de riquezas. ¡Ojalá esta sea la última burbuja!, porque la opción a esto es la burbuja de la muerte, de ganar dinero con la muerte y destrucción, como nos explica Naomi Klein en su magnífico libro La doctrina del shok, el capitalismo del desastre. En los próximos años asistiremos a demasiados terremotos, huracanes y demás desastres "naturales", estemos preparados.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...