viernes, 31 de julio de 2009

Yonquis financieros

Está claro que los gobiernos más importantes del mundo no quieren acabar con la crisis económica. Lo único que están dispuestos a hacer es sumergirnos más en las causas que nos llevaron hasta esta situación. Tanto los gobiernos como las instituciones financieras internacionales han decidido inyectar liquidez en un sistema financiero que se comporta como un yonqui: cada vez que recibe dinero va a por su nueva dosis. Se les da dinero de todos, porque el dinero siempre es una creación social del valor, para que lo hagan circular por la economía productiva, pero los bancos siguen haciendo lo mismo que hacían: especular con nuevas invenciones de ingeniería financiera, ahora con cargo a los presupuestos generales de los estados. Lo hacen de dos formas principalmente. La primera no tiene ningún tipo de riesgo para las instituciones financieras y les reporta pequeños pero seguros beneficios con los que blanquear sus desastres inversores.
Se trata de hacer algo muy inteligente: se toma el dinero que el Banco Central Europeo da a espuertas al 1%, acto seguido se compra deuda pública al 3% mínimo. Al cabo de unos meses la ganancia es del 2% limpio, sin hacer nada, sólo llevar el dinero de un sitio al otro. El que esto escribe es poco avezado en economía y necesita que alguien le explique por qué misterioso motivo, los países soberanos no pueden ellos mismos acceder al dinero al 1% que el BCE regala a los bancos. Cuál es la razón insuperable por la que los bancos deben ganar un 2% a costa de los habitantes de un país que necesita de ese dinero para financiarse. Entiendo que lo lógico es que el BCE aporte esa liquidez directamente a los países y no que utilice a los bancos como intermediarios inútiles.
La segunda forma es más jugosa pero también muy peligrosa. Se trata de volver a la especulación pura y dura, esta vez sobre los bonos del tesoro americano. Estados Unidos necesita mucho dinero para financiar su déficit y la forma de hacerlo es emitiendo bonos, bonos que son adquiridos por las entidades financieras y por los propios países. Estos bonos está sufriendo un valoración especulativa que hace que USA se endeude más de lo que cualquier otro país lo podría hacer. El resultado cuando se pinche esta nueva burbuja puede ser peor de lo que fue el pinchazo de las hipotecas subprime hace dos años y podría llevar la economía americana y tras ella el resto del planeta a la catástrofe económica total. Son riesgos de los que avisan los expertos, algunos tan significativos como Krugman, el premio novel que ya avisó sobre el riesgo de las hipotecas basura. No es, por tanto, para tomarlo a la ligera.
Pues bien, los bancos siguen a lo suyo, como yonquis necesitan una cura de desintoxicación plena, pasando el síndrome de abstinencia correspondiente. Pero estos bancos no saben hacer otra cosa y lo mejor sería que otros gestores cambiaran el modelo de negocio bancario para hacer de él lo que debe ser: el intermediario financiero entre los ahorradores y los invasores. Si nunca hubieran dejado de hacer eso, la economía no se vería así. Pero ahora ya no saben hacer otra cosa porque viven para el máximo beneficio en el mínimo tiempo, no importándoles las consecuencias que esto puede acarrear al resto del planeta. La solución es salvar los bancos eliminando a los banqueros que han llevado así el negocio. Esta adicción al beneficio ha pervertido su ser y no pueden ya curarse, deben ser apartados del negocio si queremos salvar los muebles.

martes, 28 de julio de 2009

El espejo en el cerebro

Uno de los descubrimientos más fascinantes de la ciencia en los últimos años ha sido el de las neuronas espejo. Se trata del procedimiento por el que el cerebro, especialmente el de los humanos, es capaz de imitar y empatizar con el mundo que le rodea. Es un procedimiento neuronal que permite vivir en este mundo y no crear un mundo aparte o una ficción. De no existir este procedimiento, el cerebro no tendría la posibilidad de adaptarse a lo que es real y estaría siempre dando palos de ciego en el mundo. En definitiva, sin las neuronas espejo no podríamos ver el mundo tal como es. Ahora bien, lo más interesante quizás estribe en el hecho de que estas mismas neuronas son las encargadas de “anticipar” las acciones y prever los acontecimientos, tanto positivos como negativos de lo que nos rodea y de los que nos rodean. La empatía y de ahí el comportamiento ético, tienen su base en esta función neuronal tan novedosa, pues sólo se da en los seres vivos más evolucionados.
La función más interesante de estas neuronas espejo es la de crear la imagen propia, el autoreconocimiento, la creación del yo del individuo. Según Marco Iacoboni las neuronas espejo son el adhesivo neuronal entre el yo y el otro y esta relación tiene su inicio en el cerebro infantil. Cuando el bebé y los padres interactúan riéndose mutuamente e imitándose, nacen estas neuronas y crean el vínculo entre la imagen propia y la que dan los progenitores. El “yo” y el “otro” se funden de modo inextricable en las neuronas espejo (Las neuronas espejo, Barcelona 2009, 134) y se va produciendo una relación retroalimentada entre los otros y el “yo”, de modo que el comportamiento de los demás es el reflejo de nuestro propio comportamiento. El cerebro se crea como un espejo que refleja a los demás y en ese reflejo nos vamos viendo nosotros mismos, creando nuestro propio ser.
Esta realidad imitativa de creación especular del yo sólo se produce en los animales muy evolucionados. Los experimentos realizados con espejos demuestran que sólo hay tres tipos de animales capaces de reconocerse a sí mismos en un espejo. Se ha comprobado que dentro de los primates, excluyendo los humanos, sólo los chimpancés son capaces de reconocerse, el resto de simios lo hacen si han tenido una larga experiencia con humano, lo cual también da que pensar. Fuera de primates, únicamente los delfines y los elefantes se reconocen en un espejo. Esto se atribuye el hecho de que son especies en las que las crías pasan un largo periodo de tiempo con sus madres, y esta relación estrecha es la que produce el nacimiento de las neuronas espejo y la posibilidad del reconocimiento propio en un espejo.
Cabe decir que las posiciones filosóficas idealistas se vienen a bajo con este descubrimiento. Tampoco quedan bien paradas las puramente materialistas; son las derivadas de la fenomenología las que adquieren consistencia con este descubrimiento: Merleau-Ponty, Husserl e incluso Heidegger, salen reforzados en sus tesis de una estrecha relación entre el hombre y el mundo. Ni todo es la materia, ni todo es el espíritu. Existe una mezcolanza perfecta, como si estuvieran hechos el uno para el otro, como si Alguien hubiera pensado un mundo para un ser como el hombre. Resulta apasionante que la ciencia nos dé la razón poco a poco a los creyentes en el sentido de la vida y en el amor como fuente de toda la existencia.
El ser humano no lo es por una mera casualidad, ni por un error de la naturaleza; existe porque el universo fue creado con esa misma intención y por ello nuestro ser está perfectamente adaptado a este mundo para el que ha sido creado. Nuestro cerebro funciona como un espejo imitando la realidad y creando así un ser que vive de ella, pero también puede ir más allá de esa realidad que primero debe imitar, para crear un mundo mejor y más bello si cabe. No es posible sacar la conclusión, como hace Iacoboni, de que la función especular del cerebro niega el libre albedrío, antes bien al contrario: el que el cerebro sea un espejo le lleva a la necesidad de optar y elegirse a sí mismo dentro de este mundo que es su posibilidad de existir. Ser hombres es imitar a otros, pero también ser modelos para otros y así crear un mundo mejor.

domingo, 26 de julio de 2009

El horror de Descartes

El neurocientífico Antonio Damasio escribió un libro que ha hecho historia en los pocos años que lleva publicado. El error de Descartes propone la tesis de que la ciencia demuestra la unidad inextricable entre lo que se entienda por alma y el cuerpo, una unidad que sólo puede ser disuelta al precio de destruir el todo: el ser humano. Es un libro apasionante que debe ser leído con atención y esmero, pero creo que el mayor error de Descartes no fue el separar el alma del cuerpo, al fin y al cabo el responsable inicial es Platón y a él habría que cargar con aquella culpa. La verdadera culpa del francés estriba en haber negado la humanidad a los otros, no tanto el separar alma y cuerpo. Eso lo podemos ver de la mano de su propia pluma, exactamente en las Meditationes de Prima Philosophia donde nos cuenta una anécdota explicativa de su teoría negacionista de la humanidad del otro: «…casualmente acabo de mirar desde la ventana a unos hombres que pasan por la calle, a los que digo que veo […]. Pero ¿qué veo sino sombreros y capas, bajo los cuales podrían ocultarse autómatas? Sin embargo juzgo que son hombres. Y así comprendo, sólo con la facultad de juzgar que hay en mi mente, lo que creía ver con los ojos». En este texto llega al punto de negar, no ya lo otro, sino al otro, a los otros. Aquello que ve por la ventana, bien podrían ser autómatas, sólo por su capacidad de juzgar, decide que son hombres y les otorga ese rango. Si él no juzgara que son hombres, quedarían reducidos a la condición de autómatas, es decir, de seres con apariencia humana pero sin los atributos que los convierten en seres con dignidad humana.
Descartes quiso encontrar un asiento seguro para su filosofía y así dar un soporte a su misma existencia, pero cometió el peor error posible, y con él la modernidad que nace de sus reflexiones cogitantes. El error de Descartes y la modernidad ha consistido en lo mismo: dudar del otro, negarlo e intentar la autoafirmación desde esa negación. La famosa duda metódica con la que empieza la modernidad es el gran error que puede llegar a ser hasta ofensivo, pero en este caso, la duda no sólo ofende sino que mata. Descartes, al dudar de los otros y de lo otro está socavando las condiciones de posibilidad de su propia existencia. Si fuera cierto lo que afirma de los otros, si los otros son autómatas hasta que juzgo que son hombres, entonces se daría la paradoja de que yo doy el ser a mis propios padres, lo cual está muy bien para la ciencia ficción cuántica, pero en el mundo real no funciona así. Yo soy porque me han dado el ser, la vida es un don recibido. Esto es lo que la modernidad no ha podido ver y le ha costado varios siglos llegar a ello. La pérdida del otro supuso el enclaustramiento en el laberinto de incertidumbre. Esto ya lo había resuelto el mundo clásico en sus mitos, pero la modernidad quiso volver a empezar todo de nuevo, dudando de todo lo recibido.
El error de Descartes se ha tornado así un gran homicidio. Los otros, los diferentes, sean los indios americanos, los africanos, los extranjeros o los que simplemente hablan otra lengua o profesan otra religión, pueden ser reducidos a la condición de semianimalidad y así ser sometidos y expoliados con toda tranquilidad, sin que la conciencia tenga nada que objetar. Este error acabó siendo un verdadero horror, una masacre humana incontable que prosigue en la postmodernidad globalizada.

jueves, 23 de julio de 2009

Hiperterrorismo

Una de las principales caraterísticas de esta locura hipermoderna ante la que nos vemos irremediablemente abocados es la difuminación de la delgada línea roja que delimita el concepto de terrorismo. El término en sí es un constructo de los aparatos de seguridad para crear al sujeto político en tanto que terrorista, nada dice de la esencia del acto o de la persona, porque la palabra terror en sí misma no es más que una pasión o afecto, por tanto algo subjetivo. Cada uno es muy libre de sentir terror o no sentirlo, de ahí que pueda ser provocado. Si el miedo es libre, el terror es infundido. Se trata de la mejor manera de dominar a alguien: infundirle terror. De esta manera quedará a merced de aquel o aquello que le provoca terror. Lo hemos visto con las medidas estúpidas para prevenir ataques terroristas en aviones. Gente que casi se desnuda sin ningún tipo de oposición en virtud de una necesidad de protección que es mayor que su propia intimidad.
El concepto actual de terrorismo es un híbrido que nace del concepto foucaultiano de biopolítica. Se trata de una aplicación del control político de la vida, en concreto de los cuerpos, por medio de los instrumentos que aportan las ciencias: psicología de masas, sociología, neurociencia, marketing, publicidad... A esta realidad se añade una aplicación de la tecnología de la información de forma monstruosa al control social. Todo unido da como resultado la necesidad de crear en los seres humanos una pasión desenfrenada por la seguridad, cuya contrapartida es el terror, y el concepto de terrorista: aquel que es el agente y responsable de ese miedo irracional.

Uno de los sujetos que ha padecido la aplicación indiscriminada del concepto ha sido Julien Coupat, detenido en Francia porque, a criterio de la policía, estaba a punto de saltar a la acción terrorista. Fue detenido por pretender ser terrorista, lo cual amplía mucho más el marco del concepto hasta comprender a todos aquellos que puedan ser definidos como ámbito terrorista. El diario francés Le Monde le entrevistó el 25 de Mayo y allí explicaba con enorme claridad el proceso de creación de la figura del terrorista: "el procedimiento elemental aquí es invariable: individualizar al enemigo con el fin de separarlo del pueblo y de la razón común, exponerlo bajo los hábitos del monstruo, difamarlo, humillarlo públicamente, incitar a los más viles para abrumarlo con sus escupitajos, incitarlos al odio".

De esta manera, lo que llaman antiterrorismo no es sino la creación misma de sujeto terrorista ante los ojos de la sociedad con el fin de utilizar contra él todos los elementos de odio social y aplicar cualquier tipo de represión que, invariablemente, será considerada oportuna, sea encarcelar sin pruebas, torturar o eliminar. Esto es lo que, a falta de un término mejor, queremos llamar hiperterrorismo, reflejo de la era hipermoderna en la que avanzamos a pasas agigantados hacia un abismo de inhumanidad.

No debemos pensar que esto nace ahora, es un procedimiento tan antiguo como los imperios, principalmente desde el romano. Basta con leer algunos versículos de los evangelios o de los profetas para ver ese proceso de creación del terrorista: "fue despreciado y desechado de los hombres, Varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no lo estimamos" (IS 53, 3).

miércoles, 22 de julio de 2009

La tetera estaba rota

Sigmund Freud caracteriza la extraña lógica por la que proceden los sueños mediante un chiste que explica per negationem como actúan. Un sueño es algo del inconsciente que debe salir a la luz en la parte consciente, de ahí que la lógica que utiliza es un tanto diferente a la lógica consciente. El chiste que cuenta Freud es algo así: "un amigo reclamaba a otro la devolución de una tetera. El amigo, un tanto contrariado le espeta que él no le dejó ninguna tetera. Al momento reacciona: –sí me la dejaste, pero te la devolví. Además, estaba ya rota". Lo que el chiste deja claro es que la tetera la devuelve rota y no quiere reconocerlo en tres pasos: 1º no me dejaste ninguna tetera; 2º te la devolví; 3º la tetera ya estaba rota. Así es como actúa la lógica de los sueños, destapando la verdad mediante una vía diferente a la lógica del consciente. Es un procedimiento parecido a los lapsus.

En el ámbito internacional sucede algo parecido. Vemos síntomas claros que nos permiten aplicar el chiste de Freud. Slavoj Žižek ya lo hizo con la justificación del gobierno americano para la invasión de IraK: "Irak tiene armas de destrucción masiva. Aunque no las tenga, colabora con los terroristas de Al Qaeda. Y aunque no colabore con ellos, su dictador es una amenaza para la seguridad mundial". Como se pudo constatar, la justificación para la guerra fue una mentira detrás de otra. Cuando el propio gobierno reconoció que no existían las famosas armas, se afirmó que había relación con terroristas, relación que se sabía y se demostró que sólo existió tras la invasión, como reacción a la misma. Por último, sólo quedaba el argumento del dictador, argumento que hubiera servido para atacar a Israel, que es un peligro para la paz en la zona.

Últimamente han sucedido dos asuntos que pueden también verse desde la óptica del chiste freudiano. El primero fue el ataque en territorio ecuatoriano de fuerzas USAcolombianas. La justificación de tal atentado contra la integridad de una nación vecina se justificó de la siguiente manera: 1º no hemos entrado en territorio ecuatoriano. Una vez atestiguado que sí era el territorio de Ecuador, 2º fue una persecución "en caliente" de los "terroristas". Cuando se supo que fueron masacrados los guerrilleros en su propio campamento se dio la tercera versión: 3º encontramos pruebas, un ordenador, de la relación de la guerrilla con el gobierno de Ecuador. Después de una minuciosa investigación internacional se ha sabido que 1º el ordenador no pertenecía a la escena del ataque; 2º en todo caso fue manipulado; 3º no puede conocerse el origen del mismo. Este asunto del ordenador misterioso ha tenido un epílogo, porque un guerrillero afirma que las FARC financiaron la campaña electoral de Correa. Como se puede ver, este argumento puede ser un sustituto del ordenador y podría aplicársele el triple procedimiento descrito.

Otro momento para aplicar el procedimiento del chiste es el golpe de estado en Honduras. La argumentación es como sigue: 1º ho hay golpe de estado, sino destitución del presidente; 2º aunque no ha sido "correcta" la destitución del presidente, era legítima porque él tenía relaciones con presidentes dictadores (Chávez-Castro); 3º de todas formas, él quería dar un golpe de estado y nos hemos adelantado. Cada uno de los tres pasos era seguido de la constatación de la mentira más burda. Ahora se trata de justificar un golpe de estado en un país democrático mediante el argumento de la famosa "contaminación" que en España conocemos tan bien por la ley de partidos que establece otros tres pasos de chiste: 1º son terroristas; 2º no son terroristas, pero tienen sus mismo fines; 3º no son terroristas, no tienen sus mismos fines, pero son sus amigos. Con este procedimiento se ha encarcelado ilegalmente, porque después fueron puestos en libertad sin cargos, treinta y ocho de los cuarenta y un imputados en el sumario 18/98.

lunes, 20 de julio de 2009

Dios creó a Orwell

En las sociedades occidentales, libres y democráticas, estamos asistiendo al mayor proceso histórico de control y dominio, pero se trata de un control “de buen rollito”. Sin que lo percibamos, estamos perdiendo parcelas de libertad adquiridas después de muchos siglos de lucha contra el totalitarismo y las distintas dictaduras. Todo se cifra hoy en la libertad de adquirir el producto que nos permita nuestra economía personal, y si no lo permite, que al menos tengamos la conciencia clara de que podríamos conseguirlo con un poquito de suerte: la lotería, la quiniela y los distintos juegos de azar cumple este papel redistribuidor de la riqueza que tanto gusta al capitalismo del siglo XXI. No cabe más justicia y libertad que la famosa y delirante “igualdad de oportunidades” de la que se llena la boca a los socialdemócratas rawlsianos y a los liberales habermasianos. Si todos estamos ante la posibilidad de adquirir la riqueza con un “velo de ignorancia”, nadie podrá aprovecharse de otros y el que consiga la riqueza será porque estaba mejor “adaptado” a este medio social que ha creado el capitalismo a modo de una nueva naturaleza para el hombre.
En este ambiente, si alguien se atreve a abrir los ojos para que los seres humanos comprender la falacia estructural del sistema y el engaño a que son conducidos con el fin de mejor controlarlos, entonces será sistemáticamente atacado, eliminado o escondido; quizás prohibido y obstaculizado en su intento por desvelar este mundo. Ese ha sido el caso de Orwell, el famoso escritor británico que luchó con la pluma y con los brazos contra el totalitarismo y la sociedad de control y que regaló a la humanidad obras como 1984 o la magnífica Rebelión en la granja. El portal de libros Amazon lo ha eliminado de la noche a la mañana de su catálogo sin dar ningún tipo de explicaciones. Las protestas no se han hecho esperar, pero la empresa se ha limitado a expresar su intención de que cosas así no vuelvan a suceder, pero Orwell tampoco volverá a Amazon.
Se trata de un mero síntoma de esta sociedad. A Orwell le seguirán publicando y leyendo sin necesidad de Amazon, pero es necesario pensar que el futuro tiende a estar más limitado en la edición impresa de libros y que llegará el aciago día en que todo lo que se pueda leer sea digital y esto esté perfectamente controlado por las dos o tres empresas que gestionan el mundo de Internet. Llegado ese día, no sabemos si habrá que recurrir a lo que expone Bradbury en Fahrenheit 451: tener que memorizar los libros porque estos serán destruidos por las autoridades. Claro que también existe otra forma de destruir los libros y es destruir a los lectores. Si hay libros pero no personas con capacidad para leerlos o con interés por ello, se habrá cumplido el objetivo de una sociedad de control perfecta: ya nadie tendrá la necesidad ni la posibilidad de leer un libro y la cultura habrá muerto, y la humanidad con ella.
Algo de eso se pretende con la cantidad enorme de producción literaria que se edita en el mundo y que toda entera sumada es incapaz de producir en el ser humano el sentimiento y la inteligencia que Orwell podía hacer en un capítulo de cualquiera de sus obras. Pero al que se prohíbe es a Orwell y no a Rowling.
Quizás sea mejor así y sumergir a los hombres desde niños en la ignorancia sea el camino para una felicidad perfecta. Esto sería tanto como matar al hombre y blasfemar contra el Creador. Quiso Dios que el hombre fuera libre y pensara por sí mismo, si hubiera querido un ser sin libertad, no hubiera creado hombres sino tamagotchis o un mundo de Sims. Pero, he aquí que Dios creó a Orwell.

sábado, 18 de julio de 2009

El cuerpo es importante

Hoy he tenido la comprensión perfecta de la importancia del cuerpo. Y ha sido así precisamente cuando el cuerpo ya no tenía importancia, cuando el cuerpo era lo único que nos quedaba. Ella no responde, pero su cuerpo está allí, presente, con una presencia que reclama el cuidado, la atención y la estima; más incluso que cuando respondía a las solicitudes y cuidados filiales. Su cuerpo se ha convertido en el hueco donde todos recordamos su ausencia; en el vehículo de las inquietudes por lo sucedido. Las conversaciones en voz baja se suceden, como si pudiesen despertarla; las confesiones de acontecimientos pretéritos que habían sido arrumbados en la memoria; los ayes se unen a algún comentario jocoso sobre gustos que mantuvo en otro tiempo. Todo sucede muy despacio, como si el tiempo ya no tuviera importancia, se hubiera detenido para hacer más amplio el espacio y dilatar la presencia hasta extremos inusitados.

No, no puede ser que todo quede en este residuo; que 84 años queden contenidos en unos kilogramos de masa inerte. Más allá de nuestros propios recuerdos quedan las realidades paridas y sostenidas por una vida difícil pero fructífera. El agradecimiento colma los intervalos del olvido y de los errores. Todo ha sido para bien aunque se haya mezclado con el barro de este mundo. La gracia prevalece y ya sólo queda cuidar el cuerpo, prepararlo para integrase a la masa del universo y recordar el don que cada uno vivió. Dios acoge y mantiene ese recuerdo que nosotros elevamos en oración y mantiene la esperanza contra toda evidencia.


El duelo hace su trabajo con lentitud, pero ese trabajo del duelo ayuda a vivir con plenitud una vida que tiene en la muerte su "beso" más purificador. Aceptamos nuestra finitud y agradecemos a los que nos precedieron y nos sucederán.


En el cuerpo donde habita su ausencia la recordamos con cariño.


A la memoria de María Andreo Melero

jueves, 16 de julio de 2009

Impurezas e Híbridos

Si algo resulta importante para el hombre de estos tiempos en los que vivimos es la necesidad imperiosa de salir de su mismidad y lanzarse hacia lo otro. Sólo de esta manera tendrá remedio su locura suicida. El ensimismamiento del hombre occidental hipermoderno le lleva a vivir el momento y poner su deseo en lo fugaz y transitorio, sin percibir la riqueza que hay a su alrededor y devorando todo lo que se pone a su alcance. Entre las cosas que devora hay una especialmente peligrosa y que resulta muy dañina para sí mismo y para la existencia misma de la humanidad: la novedad. Nos sentimos llamados hacia todo lo novedoso, nos mostramos como abducidos por las luces brillantes que parpadean ante nosotros en cualquier escaparate digital de la sociedad líquida. Somos incapaces de resistirnos al impulso de lo nuevo. Todo lo nuevo es bueno por definición y lo queremos a toda costa. No paramos hasta conseguir el último modelo de cualquiera de los productos que se ofrecen a nuestros deseos de consumo desaforado.
No basta con satisfacer una necesidad, se trata de satisfacer la necesidad de novedad. Es imposible mantener en un límite las necesidades que percibimos porque la novedad no tiene límite. Siempre surge algo que es “lo más nuevo”, “lo último”. La publicidad saber explotar esto a la perfección, poniendo ante nuestros ojos las novedades que hemos de adquirir. De no sucumbir al acto consumista, nos sentiremos frustrados y carentes de realización vital. Pero cuando se produce la adquisición, suben los niveles de bienestar y la euforia nos invade… durante breves instantes, justo hasta el momento en que se pierde la novedad y el producto pasa al conjunto de útiles inservibles, de objetos pasados de novedad, de símbolos de lo que deseamos y no hemos podido obtener. El ansia de novedad es el motor que mueve la máquina infernal del consumo. Esa avidez está relacionada con nuestra incapacidad social para experimentar la vida como propia y con nuestro miedo a la muerte como incapacidad de consumar la vida. Consumimos como sucedáneo de la consumación de la existencia. Diríamos somos consumidores de novedades porque somos incapaces de consumar el acto de vivir nuestras existencias personales.
Esto me lleva a recordar que Jesús de Nazaret fue un hombre que supo consumar su vida hasta el extremo y lo hizo en una sociedad dura y difícil, aunque no estaba poseída por el espíritu del consumismo. Sin embargo, Jesús fue considerado por los puros de la sociedad como un ser impuro por su ascendencia. En el Evangelio de Juan (14,8) se le dice, por parte de los que se tenían por puros, que él era “hijo de prostitución”, que es la traducción más benévola de la porneias griega. La tradición rabínica recuerda que le llamaban Jesús ben Pantera, por una supuesta relación de su madre con un soldado romano, de esta manera explicaban la extraña concepción de María. En fin, Jesús era tenido, según los cánones de pureza de la Misná judía, por híbrido, es decir, por persona incapaz de demostrar su ascendiente paterno. Impuro e híbrido era la consideración que en tiempos de Jesús tenían los dirigentes sociales, políticos, religiosos y económicos de su época.
Impureza e hibridación son las realidades que nos salvarán en este siglo que hemos empezado. Ambas nos permitirán vivir una existencia plena alejada de presiones sociales y dictados economicistas sobre nuestras vidas. Lo impuro busca la mezcla con lo otro, lo diferente; busca la hibridación de las formas de pensar, sentir, vivir, amar, estar en el mundo. Esa es precisamente la acción del Espíritu: hibridar lo puro; hacer de uno dos; de dos uno; y también de dos tres.

martes, 14 de julio de 2009

Veritas in Caritate

No, no me he equivocado en el orden de los términos. Ya sé que la última encíclica papal se llama justo al contrario: Caritas in veritate (el amor en la verdad), pero es que a mí me gusta más este título: Veritas in caritate (la verdad en el amor), porque creo que el orden de los factores sí altera el producto y no es lo mismo proponer una verdad que se hace tal en el amor, que un amor que sea lo que es en la verdad. No digo yo que deba oponerse una cosa a la otra, pero lo que está más en el origen del cristianismo es el hecho de que a la verdad únicamente se llega por el amor, que la caridad es el centro nuclear de la vida del creyente, sencillamente por que Dios es Amor, como lo dice explícitamente el texto bíblico (1 Jn 4, 8), mientras que no dice explícitamente que Dios sea la Verdad. Incluso, más allá de referencias explícitas, la verdad del cristianismo está en el amor, el famoso Ágape, que funda la comunidad y en ella la fraternidad. Ágape es el nombre de la Eucaristía, en la que se vive el amor de Dios en la comunión con los hermanos; Ágape es el nombre de las relaciones entre los propios cristianos, que no pueden estar regidas por ningún otro principio mayor, ni siquiera el de justicia; Ágape es el nombre griego con que se conocía a Dios, Ho Theos, aquel que gobierna y rige el mundo es un amor extremos que se entrega por todos, no el Motor No Movido que se identifica con la Verdad y la Gnosis.
He aquí, para mí, la clave para ver la diferencia entre ambas expresiones. Para los cristianos que hubieron de mezclarse con el mundo grecorromano, había una enorme diferencia entre su Dios y el Theos adorado por los griegos. Estos adoraban en él el conocimiento supremo y su profunda penetración de la realidad, es decir, su Gnosis y su Aletheia, su conocimiento y su verdad como desvelamiento de lo oculto, nada queda oculto para el Theos. Para diferenciarse de este Dios, los cristianos, tras su experiencia con Jesús, entendieron que no podía confundirse su Dios con el Theos, de ahí que hicieran todos los esfuerzos posibles por no asimilar el lenguaje. El Dios de los cristianos es Amor, Ágape en griego, Cáritas en Latín. Esta concepción proviene del Hebreo: Dios es Hesed, fidelidad absoluta que se entrega en la Alianza; y Emet, verdad en el sentido de confianza y solidez por la que Dios interviene en la historia de los hombres y actúa por su Hesed.
Es de extrema importancia comprender los campos semánticos de los términos utilizados para hablar de Dios, porque si los confundimos probablemente no estemos hablando de lo mismo, de ahí que muchas veces se discute sobre Dios y no se llega a un acuerdo porque no se habla de lo mismo. Suelo decir a mis alumnos que manifiestan posturas ateas que expliquen con claridad qué entiende por Dios, quizás yo tampoco crea en eso que ellos llaman Dios. A partir de una clarificación del lenguaje sí es posible saber en dónde estamos.
Creo que esta última encíclica debería haber clarificado un poco más ese lenguaje, porque mi posición personal es que no sé exactamente qué significa verdad y qué caridad cuando se utiliza con tal profusión sobreentendiendo el significado. No termino de comprender qué significa la caridad en la verdad. O sí lo entiendo y no termina de gustarme, porque la expresión que está en el origen del cristianismo es la contraria: la verdad en la caridad, es decir, que la única verdad para el cristiano es el amor que se entrega hasta el extremo; lo otro es que el verdadero amor es el que nace de la verdad, pero ¿cuál verdad, la del conocimiento de lo oculto, o la de la fidelidad en la historia de los hombres hasta la entrega absoluta en la cruz de los expoliados?

P.S.: Las noticias que se tenían previas a la publicación a la encíclica, daban como nombre de la misma Veritas in Caritate.

lunes, 13 de julio de 2009

Agnosticismo religioso

Parece imposible que se pueda llegar a una posición como la enunciada en el título de este post, pero estoy completamente convencido que es la única forma verdadera de religión. Acaba de publicarse en Revue de Sciences Philosophiques et Theologiques, mi artículo sobre dos de los grandes pensadores sobre el agnosticismo, Pascal y Hume. Allí intento explicar lo que uno y otro nos aportan, en síntesis:
Debemos hacernos la pregunta de por qué Pascal renuncia al uso de la razón en un momento tan favorable históricamente a la misma. La respuesta es que la razón es el instrumento, casi el arma, que los filósofos agnósticos y ateos utilizan para refutar la religión. Es un instrumento tan utilizado por el enemigo que no sirve para lo contrario, es decir, para demostrar la religión. Por ello, Pascal aceptará una posición agnóstica con un fin táctico. Si intentamos demostrar racionalmente la existencia de Dios a un filósofo, lo máximo que conseguiremos es dejarlo en el deísmo, siendo peor el remedio que la enfermedad. Una vez en el deísmo, el hombre no es capaz de llegar hasta la verdadera religión, manteniéndose en algo así como una religión de mínimos.
El deísmo es peor enemigo que el agnosticismo, dicho de otra manera, es más fácil llegar a la verdadera religión desde la ignorancia de religión que desde un simulacro de religión o una religión pervertida, como es el caso del deísmo. Y la mejor manera de oponerse al deísmo es descubrirle que es imposible demostrar racionalmente la existencia de Dios «volviendo contra el racionalismo deísta las armas de la razón», dice Pascal. Si las armas de los deístas no pueden ser utilizadas, hemos de revertirlas contra ellos y que les estallen en la cara, esto es lo que Francis Kaplan ha visto tan bien, que el agnosticismo filosófico es un argumento a favor del cristianismo antes que en su contra.
Esto mismo es lo que afirmaba activamente y defendía el más maduro Hume que conocemos, el de los Diálogos sobre la religión natural. El análisis de las pruebas racionales de la existencia de Dios, los argumentos tradicionales de las pruebas de la existencia de Dios, arroja como resultado la imposibilidad de su demostración. La razón humana se extralimita queriendo llegar donde no le está permitido, porque Dios está más allá de su alcance, al no pertenecer al ámbito de las relaciones de ideas sino al de las cuestiones de hecho que se dirimen por la experiencia. La experiencia es el juez que determina las posibilidades de llegar a Dios, estas no son teóricas sino prácticas, de ahí que ni los argumentos apriorísticos de corte ontologista, ni los que parten de los fenómenos experimentables, nos van a llevar hasta Dios; a lo sumo nos llevarán hasta el hijo de nuestro pensamiento del cual nos enamoramos y lo colocamos en lugar del Dios verdadero, esto es, hacemos de Dios un ídolo –idea, imagen– de nuestras facultades. Esto nos conduce a la imposibilidad de llegar al Dios verdadero con las propias fuerzas de la razón.
Los grandes filósofos nos ayudan a fundamentar mejor nuestra fe. De ahí resulta que la verdadera religión es una religión de la agnosis, porque no queda otra posibilidad: conocimiento de Dios propiamente hablando no cabe; y la gnosis es lo contrario a la fe cristiana. Ser un escéptico filosófico es el mejor principio para ser un creyente, nos decía Hume.

sábado, 11 de julio de 2009

Un Mundo Feliz

Es un enorme gozo ver como se arreglan los problemas del mundo de forma constante, ver de qué manera todos vamos entrando en razón y conseguimos concienciarnos de las necesidades de los demás y del propio planeta. Los líderes mundiales reunidos en L'Aquila lo tenían muy claro desde que llegaron y han alcanzado un acuerdo para la reducción de los gases de efecto invernadero en un 80% para 2020, lo cual va a evitar la catástrofe prevista para 2050, puesto que si hubieran seguido contaminando de igual manera la temperatura del planeta habría alcanzado de media un incremento superior a 2ºC y eso sería el fin de la especie humana en pocos decenios. También se han preocupado de ello los países de gran producción industrial como China e India, donde se produce la mitad de todo el planeta y, por tanto, se contamina una gran cantidad. Sus decisiones han ido más allá: prohibirán que las multinacionales se aprovechen de los trabajadores, a veces niños, pagando sueldos de hambre, con jornadas espeluznantes y sin ningún tipo de cobertura social y sanitaria. Tampoco les dejarán contaminar a sus anchas como hasta ahora, porque esa contaminación es la principal responsable del cambio climático en esos países.

Los líderes mundiales también se han preocupado de los pobres. Les van a dar ayuda al desarrollo no vinculada a condiciones beneficiosas para las empresas y países ricos, sino pensando en el verdadero desarrollo de sus naciones como medio para acabar con la miseria, con la destrucción del medio ambiente y con los males endémicos en esos países. Se trata de una ayuda a fondo perdido con la única condición de estar supervisada por organismos internacionales neutrales y de beneficiar al pueblo. Con este compromiso podremos ver en 2020 cómo el número de hambrientos se reduce drásticamente en un 90%; el número de pobres a la mitad; las personas sin cobertura sanitaria, educativa o social será casi imperceptible. Habremos hecho de este mundo un lugar para la felicidad de las mayorías.

¿O no ha sido así? No, no ha sido así. Hubiera sido muy bonito, la verdad que también muy fácil hacer lo que hemos dicho arriba. No hace falta ninguna revolución para conseguir esto, basta con poner en práctica lo que los organismos internacionales y ONGs piden en sus documentos, documentos elaborados por expertos en las distantas ramas del saber humano, no por sediciosos subversivos que quieren llevar a la humanidad a las cavernas. Es una verdadera lástima que estas cosas no puedan realizarse y que la realidad sea todo lo contrario de los deseos expresados arriba. La fecha de 2050 pesa como una espada de Damocles sobre el planeta y 2020 es un límite que no deberíamos sobrepasar sin hacer nada para cambiar la situación.
Hubiera sido muy positivo que las autoridades religiosas del mundo se hubieran reunido en Italia para dar un toque de atención a los líderes y amenazarles, sí amenazarles, con poner toda su fuerza en un cambio real y drástico de la situación. Ya no estamos en tiempos de andar con paños calientes, ha llegado el tiempo de los compromisos proféticos y de las soluciones reales. Pero los líderes religiosos se dedican a defender su posición dentro de este mundo, antes que a cambiarlo por otro mundo posible y mejor para todos, no sé si es que les ha dado miedo tomarse en serio su propio mensaje y prefieren esperar a ver.

Por lo demás, nos gustaría que en Honduras no desaparecieran al alba los líderes populares, como hace veinte años; que en Nigeria no se secuestrara a los jefes de poblados y tribus para que las multinacionales del petróleo no tengan obstáculos; y que en España no fuera lo mismo una anchoa que un traje, aunque ambos compartan semejanzas kafkianas con la realidad que vivimos.

miércoles, 8 de julio de 2009

Vivir para Servir

Hay una frase que leí una vez en un libro de Boff que me llamó poderosamente la atención. Cuenta el autor que su padre les repetía a todos los hermanos que "quien no vive para servir, no sirve para vivir" y aquella frase quedó marcada a fuego en sus conciencias de modo que todos se dedicaron a una vida de servicio, algunos de los hermanos en la vida consagrada. Yo no me dedico a la vida consagrada, pero sí he consagrado mi vida al servicio de un mundo donde todos podamos vivir en paz, armonía y solidaridad. Mis armas son pocas, yo no tengo el arrojo suficiente para lanzarme como misionero; tampoco tengo un origen que me impulse hacia metas grandes; sí tengo una enorme pasión por la justicia y un don natural para comunicarlo, cosa esta última de la que he ido siendo consciente muy poco a poco y por la insistencia de los que me rodean en que tengo que expresar a un auditorio más amplio lo que cuento donde voy, me llaman o me requieren.
Puedo afirmar que este blog ha sido también un don que se me ha dado para que pueda expresar mi pasión fundamental por la justicia, la verdad y la belleza de este mundo como regalo para todos los seres humanos. Es un don que se me ha dado como tarea, tarea ardua a veces, pero gratificante y que me mantiene en estado permanente de vigilia, porque se va convirtiendo en una necesidad escribir el blog. Me ayuda mucho el que sean ya casi 7.000 las visitas recibidas en cuatro meses que se cumplen hoy; que 1.000 usuarios diferentes lean el blog y que 25 lo hagan diariamente. Desde más de 40 países, la mayoría de habla hispana, recibimos visitas. Especialmente desde Argentina, México, USA, Bolivia, Colombia y Chile, pero también desde Francia. A todos los que leéis este blog os quiero dar las gracias, porque poco sentido tendría escribir para que nadie lo leyera. Especialmente agradezco a los que dejan comentarios porque enriquecen el blog y me ayudan a precisar el sentido del mismo.
Estamos para servir a los demás porque los demás nos han servido antes; nos han servido la vida, el lenguaje, la ética, la alegría y el gozo, la belleza y el amor. La vida entera es puro servicio desinteresado. Si vivimos así, no habrá crisis que pueda con la humanidad, porque cada cual vivirá para los demás y todos viviremos en función de la vida común. Esta vida común, esta comunión, es la vida misma de Dios (Padre, Hijo y Espíritu; Amor entregado, Amor recibido, Amor vehiculado) que se entrega hasta el agotamiento, pero que se reencuentra tras los millones de años del universo.
La vida es vida en el amor, un amor que nos hace y que nos descubre la verdad de nuestro ser en relación, de nuestro ser comunión, del comunionismo perijorético devenido kénosis transformadora.

martes, 7 de julio de 2009

Corderos y lobos

En este espacio ya hemos dedicado algunas reflexiones sobre Obama, Mister O. Nuestra opinión no puede ser más negativa porque se trata de la misma política, pero con distintas palabras hacia el público. El discurso de fondo sigue siendo el mismo, pero se modula su expresión. Parece mentira que yo tenga que decir esto, pero con el anterior presidente de USA sabíamos a qué atenernos, se le veía venir de cara: agresivo y un tanto idiota no engañaba nada más que a los que querían dejarse engañar, como en el caso de unas armas escondidas en algún país o de unos mindundis pilotando boeings. Lo de este señor que refleja en su tez el color de su alma, es más grave, porque parece bueno, porque halaga con bellas palabras y engatusa con discursos bien preparados. Es difícil no aceptar la esperanza, el amor, el compromiso hacia el futuro, el diálogo entre los seres humanos. ¿Quién va a ser tan desalmado de no aceptar tales proclamas?, pero no se trata de lo que dice, sino de lo que hace. Sobre sus actos ya tenemos ejemplos claros que lucen más que el sol, como los famosos tres jueves de nuestro año litúrgico.

1º. Los planes de reactivación económica estaban cargados de buenas intenciones expresadas una y otra vez en torno a la necesidad de una nueva forma de hacer economía, de un gran pacto para que todos los americanos accedieran a los mínimos vitales en educación, sanidad y empleo. Pero la política real, la que aplica cada día, es la de seguir cebando la máquina que ha provocado la catástrofe, la de dar más y más dinero a los culpables de la crisis, la de endeudar hasta el paroxismo a los americanos y llevar al planeta al borde de la destrucción absoluta en pocas décadas si esto no da un giro cierto de 180º. Había que ser iluso para pensar que las promesas electorales se cumplirían, eso nunca ha sucedido, quien lo intentó acabó eliminado.

2º. Después de hacer un discurso alabado por todo el mundo donde predicó una nueva forma de relacionarse con el Islam e hizo votos por no volver a cometer los errores del pasado, como fue el caso de Mossadeq en Irán, vuelve a hacer la misma política de siempre: permitir que Israel destruya al pueblo palestino mientras se predica la necesidad de instaurar dos estados (los medios de comunicación informan de varios "terroristas" muertos por ataques israelíes a la franja de Gaza, no dicen que Israel mantiene el mismo nivel de asesinatos que antes de la última masacre); alentar una revuelta en Irán con mentiras e infundios siguiendo un plan preconcebido para deslegitimar al régimen y justificar a posteriori una intervención. Las últimas declaraciones del vicepresidente Biden no dejan lugar a dudas: "Si el gobierno de Netanyahu decide emprender un camino diferente del actual, es su derecho soberano hacerlo. No es decisión nuestra", son las declaraciones que dan vía libre a Israel para realizar un ataque a Irán, ataque que por supuesto estará amparado y supervisado por Estados Unidos. Esa es la "nueva política" de Mister O para el Islam.


3º. El primer golpe de estado de la era O. Todos los datos apuntan a que USA está detrás de los militares golpistas en Honduras. En primer lugar porque todos ellos fueron entrenados en la tristemente famosa Escuela de las Américas, academia de formación de golpistas, toruturadores y terroristas en toda América Latina. Segundo, porque Estados Unidos no puede consentir que un gobierno democrático le retire el permiso para tener sus bases militares. En este caso se trata de la base militar de Soto Cano, que pretende desmantelar Zelaya. Esta es la causa próxima del golpe, porque Estados Unidos no puede permitir que otro país le obligue a retirar sus bases, tras el revés con la base de Manta en Ecuador.
Además, estoy convencido que justo después de los bellos discursos de desarme en Rusia, empezará a emplazar su escudo antimisiles en Polonia. Es lo que ha hecho hasta ahora: decir una cosa y hacer lo contrario, como en el discurso de El Cairo y de las supuestas nuevas relaciones con América Latina. No sé si prefiero lobos con piel de cordero o lobos con piel de lobo. El refranero popular nos enseña: "líbrame Señor de las aguas mansas que de las turbias ya me libro yo".

lunes, 6 de julio de 2009

"Honduras" y "Alturas" morales

He esperado algún tiempo para poder pronunciarme sobre lo que acontece en Honduras porque no es fácil saber con exactitud qué es lo que está sucediendo en ese pequeño y castigado país centroamericano. Hace unos decenios tendríamos muy claro lo sucedido: un golpe de estado auspiciado por la CIA; hoy eso ya no está tan claro, primero porque no aparenta estar detrás la central de inteligencia y segundo porque los medios de comunicación intentan por todos los medios suavizar la terminología con la finalidad nada disimulada de dar amparo a los golpistas. Resulta más duro si cabe, en un país como el nuestro que sufrió una cruenta guerra tras un golpe militar y después hubo de vivir asonadas e intentonas que consiguieron más incluso de lo que parece que se proponían. Me gustaría saber qué habrían opinado si la prensa extranjera hubiera dicho de Tejero lo que aquí dicen de los golpistas hondureños. Si entonces se hubiera calificado al teniente coronel de "cumplidor de la ley más allá de la voluntad popular", como esta mañana escuché a un opinador radiofónico matutino. O si se hubiera puesto en pie de igualdad al gobierno salido de las urnas con el que Armada quería instaurar en España tras la "detención" de los diputados.
Ya sé que no hay que comparar; ya sé que no podemos hacer futuribles, pero sí podemos ser honestos con el lenguaje. El golpe de estado en Honduras fue condenado como tal por todas las instancias internacionales que debían hacerlo, pero los golpistas quieren conseguir por la vía de los hechos consumados lo que no podrían por vía democrática. La misma Casa Blanca, que en principio había condenado el golpe, ya está moderando el discurso y afirmando una calculada equidistancia que, y esto resulta muy sospechoso, los medios de comunicación, empezando por CNN, están repitiendo como loros. En Honduras, en Estados Unidos y en España también, los medios quieren extender la idea de que el presidente legítimo había cometido una ilegalidad y que eso equipara su acción a la de los golpistas. Estos sólo se habrían dedicado a restablecer un orden constitucional que Zelaya se habría saltado. Ignoran los medios españoles, o quieren ignorar, que Zelaya sólo había convocado un referéndum no vinculante para que el pueblo diera su opinión sobre si querría ser consultado en noviembre sobre una posible reforma constitucional. Es imprescindible comprender bien los tiempos verbales, no es lo mismo un condicional que un imperativo. Lo que Zelaya proponía era pedir la opinión al pueblo sobre una futura posibilidad, eso es democracia al mejor estilo USA, donde cada dos años hay consultas para casi todo. Pero parece que eso no puede hacerlo cualquiera.
Los medios de comunicación quieren olvidar que los militares no tienen ningún poder para destituir presidentes y que existe un medio constitucional en Honduras para hacerlo: se necesita una recusación formal y una condena tras un juicio del alto tribunal de justicia hondureño. Nada de eso sucedió, sí sucedió que un antiguo filodictador como Micheletti, ayudado por un antiguo torturador, Joya Améndola, acusado de más de veinte desapariciones en los ochenta cuando dirigía el escuadrón de la muerte que se encargaba de los secuestros y torturas, han tomado el poder con el consentimiento de la oligarquía hondureña y la supuesta connivencia de el gran amigo americano.
Si no se restituye el poder legítimo en Honduras, los militares latinoamericanos estarán recibiendo un mensaje muy claro: la vía de los hechos consumados tiene réditos políticos importantes que pueden ser legitimados. Entiendo que esto es un ataque claro al poder popular que está emergiendo en Latinoamérica y que se ven incapaces de parar por vías democráticas y hasta por la tradicional guerra sucia que tanto sufrimiento causó hace unos años en esa región del mundo, pero deben recordar que de aquellos polvos vienen estos lodos y que el mal nunca tiene la última palabra. La voz de los excluidos se hace sonar y sus gritos claman justicia hasta el cielo.

viernes, 3 de julio de 2009

La "banda de los cuatro"

En el argot económico mundial, especialmente en el de lengua francesa, se conoce como la "banda de los cuatro" a los cuatro países que aparentemente habían encontrado la senda del crecimiento virtuoso en el que se unía un fuerte incremento del PIB, creación de empleo, bajo déficit y concentración económica financiera. Estos países tenían en la construcción el principal motor de su economía, unida a un fuerte endeudamiento para financiar la burbuja especulativa. Los cuatro empezaron la senda ascendente al mismo tiempo, en 2001 de la mano de una fuerte reducción de las tasas de interés unidas a las facilidades en construcción residencial. Durante los años dorados el incremento de la riqueza fue muy desigual en el interior de ellos: mientras el PIB crecía a ritmo del 4% anual, los salarios reales disminuían esa misma cantidad, mientras las retribuciones de los working rich (trabajadores ricos) aumentaban un 29% de media. Si vemos parcializado el incremento, el 1% de los trabajadores (directivos, managers, etc.) aumentó ese 29%, el 0,1% de aumentó el 34%, y el 0,01% aumentó el 43% sus ingresos, principalmente por las opciones sobre acciones y por otras bonificaciones en especie. Esta manera de retribuir a los directivos está en el meollo del crecimiento rápido de las economías porque tanto entidades financieras como constructoras o telecos abonaban los supersueldos en función del incremento del valor bursátil de la empresa, es decir, la percepción del mercado que suele ser especulativa, y no en función del incremento de la riqueza real de la empresa. De esta manera, tanto las empresas como esos mismos cuatro países, crecían a un ritmo excesivo sin poner ningún tipo de reparo en el modo del mismo.
Pero, gracias a Dios, lo que es falso no puede durar mucho y la verdad, el principio de realidad, se impone. Los mismos cuatro países que encabezaron el crecimiento especulativo desaforado, son hoy los que encabezan la destrucción de la riqueza ficticia que habían creado, del monstruo financiero y especulativo alimentado durante siete años. Ahora también se les conoce como la "banda de los cuatro" a estos mismos, pero por motivos totalmente diferentes: porque destruyen su PIB a pasos agigantados, como es el caso de Irlanda; porque destruyen empleo sin parangón, como España; porque su sector financiero está hecho añicos, como Reino Unido; o porque es el responsable de este desaguisado mundial: USA. Es como en aquella película donde cada uno moría según el pecado capital que había cometido, o como decimos por aquí: "cada marrano tiene su San Martín". Los mismos que han cometido el pecado deben pagar las consecuencias de sus actos, de lo contrario volverán a cometer los mismos pecados.
Pero no está siendo así, los pecadores no están expiando su pecado sino que se lo están haciendo pagar a otros. No son los directivos de empresas los que pagan la deuda contraída sino que son ellos los que se llevan los beneficios y las consecuencias las pagan los simples curritos que poco o nada han tenido que ver en el asunto. No son los banqueros los que pagan los billones de pérdidas por su avaricia, sino que somos todos los ciudadanos los que hemos de sufrir las consecuencias, nosotros y los que vengan, porque la deuda es tan ingente que no será posible pagarla en dos generaciones.
Se hace necesario que se siga el proceso de reconciliación que decimos en teología: primero han de reconocer su pecado, un reconocimiento público y sincero donde se cuente ante todo el mundo con pelos y señales cómo se organizó esta locura y quién se benefició; segundo, debe haber una verdadera contrición, hemos de ver que el mal les duele y que conocen perfectamente el alcance de su conducta; tercero, debe existir un propósito claro de enmienda de todos los responsables mundiales de esta crisis especulativo-financiera; cuarto, deberán cumplir la penitencia, una penitencia en proporción al pecado cometido, de modo que todas sus posesiones, riquezas y haberes sean puestos a disposición de todos para que se intente arreglar esto, de nada serviría que siguieran con sus riquezas en paraísos fiscales; por último vendría la reconciliación y la creación de un mundo más humano y justo.
Como se puede ver, esto es una utopía, pero es lo que pedimos constantemente en la Iglesia para poder arreglar el mal que se genera en el mundo. No estaría de más que las autoridades eclesiásticas abanderaran la lucha por una reconciliación de este tipo que proponemos aquí, claro que deberíamos empezar por nuestra propia casa, pero así daríamos ejemplo. Por supuesto, hay algunos que tienen más responsabilidad que otros, dentro de la ""banda de los cuatro" hay una "banda de tres" que se reunieron y fumaron juntos con el fin de organizar todo esto, sería muy bueno que empezara por ahí la penitencia.

jueves, 2 de julio de 2009

La voz de sus amos

La fuerza de los medios de comunicación es sabida por todos. Sólo aquello que aparece en los medios es conocido y tiene posibilidades de ser valorado, pero los medios de comunicación están al servicio de cierto tipo de intereses que sería bueno conocer y que revelaran porque son la voz de sus amos. A nadie se le ocurre morder la mano que le da de comer y eso lo hemos visto con claridad en casi todos los medios excepto en la radio de la Iglesia, donde un afamado y casi santificado locutor matutino ha tenido bula para insultar a diestro y siniestro, incluso a sus propios jefes, lo cual es para algunos signo de independencia y valor, pero en realidad es más un signo de la falta de rumbo de aquellos que le han mimado y consentido. No puede ponerse la emisora de la Iglesia al servicio de los intereses de un grupo de presión que se aglutina en torno a Libertad Digital. Ya tienen donde expresarse y su pensamiento queda muy claro, la COPE debe quedar para otros menesteres.
Pero me interesa más la cuestión de lo que pueden hacer los medios. Si analizamos las noticias que se dan a lo largo del día en las principales emisoras de radio, los periódicos y las distintas televisiones, encontramos una inquietante unanimidad y un casi cierre de filas en temas clave. Se comentan pocas noticias, se hace según un perfil muy definido y con un estrecho margen de disidencia entre unos y otros. Si tomamos el ejemplo del cambio climático nos encontramos el peligro de la equidistancia, tan criticada por el propio Panel Intergubernamental para el Cambio Climático. Esta equidistancia se realiza a costa de la objetividad y la imparcialidad. En el mundo el 95% de los investigadores serios y de los científicos están de acuerdo con que existe un cambio climático antropogénico y que sus consecuencias son gravísimas. El restante 5%, exceptuando a los que buscan notoriedad con la disidencia, suelen estar a sueldo directo o indirecto de empresas petroleras. Pero en los medios de comunicación, de forma sistemática, se da la misma cobertura a las dos posiciones, cuando en realidad la diferencia es abrumadora. Esto ha generado en el público una especie de desorientación y la creencia en la levedad del asunto, puesto que ni los científicos se ponen de acuerdo. Pero los científicos sí están de acuerdo, son los medios, que se deben a sus dueños, los que fomentan este pensamiento.
Los principales grupos de información del mundo están controlados por capitales asociados a empresas energéticas: Gazprom, Shell, Texaco, Exxon, Enel, Repsol… Todas estas empresas, con su poder económico, consiguen que las informaciones estén suficientemente matizadas si es que no pueden conseguir cortarlas a medida. Por ejemplo, la empresa editorial Lacorder, francesa, ha adquirido el grupo español Anaya. La empresa francesa está participada por el mayor grupo militar francés. Con esta información se puede entender el motivo por el que en los libros de esta editorial hay poca insistencia en la educación para la paz y en el sesgo que tienen sus informaciones. Otra empresa importante es PRISA en cuyo seno hay distintos capitales internacionales, pero todos son de corte atlantista y multilateralista. Es curioso un dato que puede resultar paradójico: en Bolivia, los centros controlados por el Opus Dei utilizan libros de la editorial Santillana, perteneciente al susodicho grupo mediático. Esto, que puede resultar contradictorio, no lo es si atendemos a la confluencia de intereses de ambos grupos. La última información que tengo es que se analizaran para su posible prohibición los textos de Santillana por extender una mentalidad colonialista.

miércoles, 1 de julio de 2009

Publicidad engañosa

Según la Ley General de la Publicidad se considera publicidad engañosa “la publicidad que de cualquier manera, incluida su presentación, induce o puede inducir a error a sus destinatarios, pudiendo afectar a su comportamiento económico, o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor” (Art. 4.1). Este artículo de la susodicha ley, que existe aunque es dudosa su aplicación, no tiene ningún desperdicio, tanto por lo que dice como por lo que no dice. Veamos.
Por lo que dice, el artículo hace referencia al posible engaño o distorsión que puede introducir algún tipo de publicidad en el mercado, impidiendo el buen funcionamiento de la ley de oferta y demanda. Entiende el legislador que pueden darse casos en los que una presentación falsa del producta pueda inducir a su adquisición en detrimento de los competidores y eso estaría cometiendo un grave crimen contra el sacrosanto mercado. Interesa y mucho cómo la publicidad incide en el comportamiento económico del destinatario, porque de este se deriva que el mercado sea eficiente, de ahí la necesidad de regular la publicidad como un medio de hacer al mercado más transparente y eficaz en la asignación de recursos.
Pero lo que no dice es más importante aún. No entra la ley en el daño que pueda provocar en el destinatario mismo el verse convencido a la adquisición de un producto que quizás no necesite, pero al que se ha visto literalmente empujado por efecto de la publicidad engañosa. Tampoco nos dice nada sobre el perjuicio que pudiera causar en la economía del destinatario el adquirir productos virtualmente innecesarios y cuya adquisición le puede llevar a dedicar más tiempo del necesario a la consecución del dinero que le permita la compra. No está la ley preocupada por otra cosa sino por defender una sana competencia entre los oferentes de productos en un supuesto mercado equitativo, por eso insiste en la necesaria lealtad de los competidores y la fija en esa misma ley en el artículo 5: “se considera publicidad desleal toda aquella que muestre un comportamiento contrario a las exigencias de la buena fe”. Expresado así, queda muy en el aire, ¿qué es buena fe y qué un comportamiento contrario a ella? Resulta poco menos que irónico que en publicidad se hable de buena fe, cuando lo que pretende es precisamente convencer al comprador de cualquier modo para que adquiera el producto, sea por los medios que sea, es decir, con mala fe de principio. Bien entendemos que los que participan en un mercado necesitan fiarse unos de otros, de lo contrario llegarían a prácticas gansteriles o al puro dumping, en ambos casos se acaba con el mercado y sólo queda un oferente.
El gran problema de la publicidad en los últimos cincuenta años es que ha degenerado y se ha convertido toda ella en publicidad engañosa. Hasta tal punto es así que hay quien afirma (D. Quessada) que la publicidad es el sustituto de la filosofía en las sociedades postmodernas. Si la filosofía tenía la intención de conducir al hombre hasta la Bien desde el conocimiento de los objetos, la publicidad pretende llevar al consumidor hacia el Bien-Marca, desde los objetos-productos. El consumo de los productos nos lleva al cumplimiento de la felicidad en la Marca que sustituye ahora al Sol de Justicia que decía Platón, a la Idea de Bien.
Quizás más grave es que el proceso natural de la existencia material humana se ha desvirtuado. Antes el proceso seguía una lógica humana: primero se ve una necesidad, a continuación se produce para eliminarla y después viene la compra de lo producido. Ahora empezamos con la producción, se genera artificialmente la necesidad y se convence de la compra. Este es el cáncer del actual capitalismo que nos lleva al precipicio. Si empezáramos por cambiar el modelo y sustituir leyes obsoletas, llegaríamos antes a la solución de la crisis.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...